Londres transformará por completo Oxford Street, su avenida comercial más emblemática, al convertirla en un espacio totalmente peatonal a partir de septiembre. El alcalde Sadiq Khan dio luz verde al proyecto, que busca reforzar la seguridad y mejorar la experiencia urbana en una de las zonas más visitadas de la capital británica.
La medida implicará eliminar la circulación de vehículos en el tramo comprendido entre Great Portland Street y Orchard Street. Actualmente, la vía ya tenía restricciones durante buena parte del día, pero con el nuevo plan ningún automóvil, autobús, taxi, bicicleta o patinete podrá transitar por ella una vez entre en vigor la normativa.
La iniciativa se enmarca en la estrategia de la ciudad para reducir el tráfico y mejorar la calidad del aire, impulsada en los últimos años con zonas de bajas emisiones y la ampliación de la ULEZ (zona de emisiones ultrabajas). Sin embargo, esta transformación está más orientada a potenciar el comercio, el turismo y la organización de eventos al aire libre.
El organismo de transporte Transport for London será el encargado de redirigir las rutas actuales, con desvíos para autobuses y nuevas paradas en calles alternativas. Según el Ayuntamiento, el impacto en los tiempos de traslado será mínimo.
Las autoridades defienden que la peatonalización consolidará a Oxford Street como un referente internacional en compras y ocio, al nivel de otras grandes capitales. Además, subrayan que la mayoría de los residentes respalda el plan, según encuestas municipales recientes.
Con esta decisión, Londres refuerza su modelo de ciudad orientado al peatón y al transporte sostenible, apostando por espacios urbanos más limpios, seguros y atractivos tanto para habitantes como para visitantes.
