viernes, 3 de abril de 2020

Por COVID-19, las bolsas de plástico podrán volverse a utilizar.


Su uso será para contener residuos sanitarios y con ello evitar la propagación de coronavirus.
A través de un comunicado, la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema) informó que a partir de este jueves se permitirá el uso de cualquier tipo de bolsa de plástico con el propósito de separar de mejor manera los residuos en los hogares y de así evitar el contagio de coronavirus.
La dependencia señaló que la Ley de Residuos Sólidos y su Reglamento, únicamente por motivos de salubridad e higiene, permite el uso de bolsas de plástico para residuos sanitarios. “Mientras no existan bolsas que cumplan con las características señaladas en el Reglamento, durante la contingencia sanitaria COVID-19, puede usarse cualquier tipo de bolsa plástica para contener estos residuos”, versó el comunicado.
No obstante, la Sedema recomendó a la población utilizar las bolsas que tengan en sus casas, o de ser posible, utilizar aquellas que son amigables con el ambiente como las que están hechas a base de material reciclado o que se identifican como compostables.
Además, se solicitó a los ciudadanos separar correctamente los residuos y al entregarlos a los recolectores de basura, indicarles que son residuos inorgánicos no reciclables contienen sanitarios, para que no abran la bolsa.
Para evitar la propagación de la enfermedad que actualmente ha registrado 1,510 personas infectadas y 50 decesos, el gobierno de la Ciudad de México ha solicitado atender ciertas indicaciones necesarias. Es por esto que señala que la correcta separación de residuos protege a todos los capitalinos.
La Sedema recomienda colocar en una bolsa los residuos no reciclables y sanitarios como pañuelos desechables, cubrebocas, guantes, chicles, cepillos dentales, cigarros, envases de medicamentos, jeringas, apósitos y gasas. Esta debe rociarse por dentro y por fuera con una solución hecha con 10 mililitros de cloro en un litro de agua. Posteriormente marcar la bolsa con la leyenda “Residuos sanitarios” y por último entregar la basura a las personas encargadas de su recolección.
Como parte de las medidas enfocadas a reforzar la prevención del contagio de COVID-19, la Secretaría del Medio Ambiente capitalina pidió a las alcaldías solicitar a los recolectores de residuos, el uso obligatorio de guantes de trabajo (que no sean de látex) y cubrebocas, además del reforzar las medidas de higiene como el lavado frecuente de manos, el uso de gel antibacterial y mantener una sana distancia durante la recepción de los residuos.
Y es que la capital del país es la entidad que presenta más defunciones con un total de 13, según el último informe de la Secretaría de Salud (Ssa). Por su parte, Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México, emitió la un mensaje a través de sus redes sociales. En este señaló que la razón de la declaratoria de emergencia sanitaria del gobierno federal y el llamado para permanecer en nuestras casas se hizo con la intención de salvar vidas. La mandataria expresó:


“Si reducimos los contactos, disminuimos la curva de contagios, no contagiar y no contagiarse. Viene semana santa y el llamado sigue siendo quédate en casa, no son vacaciones, es una pandemia mundial y todos y todas debemos ser responsables”
Por último, la jefa de gobierno reiteró que el llamado de permanecer en casa es para todas las edades. “La diferencia entre quedarse y no en casa es la posibilidad de poder atender a cientos de personas en hospitales o no poder atender a miles”, puntualizó.

Su uso será para contener residuos sanitarios y con ello evitar la propagación de coronavirus.

A través de un comunicado, la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema) informó que a partir de este jueves se permitirá el uso de cualquier tipo de bolsa de plástico con el propósito de separar de mejor manera los residuos en los hogares y de así evitar el contagio de coronavirus.
La dependencia señaló que la Ley de Residuos Sólidos y su Reglamento, únicamente por motivos de salubridad e higiene, permite el uso de bolsas de plástico para residuos sanitarios. “Mientras no existan bolsas que cumplan con las características señaladas en el Reglamento, durante la contingencia sanitaria COVID-19, puede usarse cualquier tipo de bolsa plástica para contener estos residuos”, versó el comunicado.

No obstante, la Sedema recomendó a la población utilizar las bolsas que tengan en sus casas, o de ser posible, utilizar aquellas que son amigables con el ambiente como las que están hechas a base de material reciclado o que se identifican como compostables.
Además, se solicitó a los ciudadanos separar correctamente los residuos y al entregarlos a los recolectores de basura, indicarles que son residuos inorgánicos no reciclables contienen sanitarios, para que no abran la bolsa.
Para evitar la propagación de la enfermedad que actualmente ha registrado 1,510 personas infectadas y 50 decesos, el gobierno de la Ciudad de México ha solicitado atender ciertas indicaciones necesarias. Es por esto que señala que la correcta separación de residuos protege a todos los capitalinos.

La Sedema recomienda colocar en una bolsa los residuos no reciclables y sanitarios como pañuelos desechables, cubrebocas, guantes, chicles, cepillos dentales, cigarros, envases de medicamentos, jeringas, apósitos y gasas. Esta debe rociarse por dentro y por fuera con una solución hecha con 10 mililitros de cloro en un litro de agua. Posteriormente marcar la bolsa con la leyenda “Residuos sanitarios” y por último entregar la basura a las personas encargadas de su recolección.

Como parte de las medidas enfocadas a reforzar la prevención del contagio de COVID-19, la Secretaría del Medio Ambiente capitalina pidió a las alcaldías solicitar a los recolectores de residuos, el uso obligatorio de guantes de trabajo (que no sean de látex) y cubrebocas, además del reforzar las medidas de higiene como el lavado frecuente de manos, el uso de gel antibacterial y mantener una sana distancia durante la recepción de los residuos.

Y es que la capital del país es la entidad que presenta más defunciones con un total de 13, según el último informe de la Secretaría de Salud (Ssa). Por su parte, Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México, emitió la un mensaje a través de sus redes sociales. En este señaló que la razón de la declaratoria de emergencia sanitaria del gobierno federal y el llamado para permanecer en nuestras casas se hizo con la intención de salvar vidas. La mandataria expresó:

“Si reducimos los contactos, disminuimos la curva de contagios, no contagiar y no contagiarse. Viene semana santa y el llamado sigue siendo quédate en casa, no son vacaciones, es una pandemia mundial y todos y todas debemos ser responsables”
Por último, la jefa de gobierno reiteró que el llamado de permanecer en casa es para todas las edades. “La diferencia entre quedarse y no en casa es la posibilidad de poder atender a cientos de personas en hospitales o no poder atender a miles”, puntualizó.


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Tener un planeta sano es nuestro mejor anitdoto





La pérdida de biodiversidad está facilitando la cada vez mayor transmisión y propagación de los patógenos que proceden de especies animales, como el COVID-19, y esto está poniendo de relieve una serie de elementos claves. El primero, que tener un planeta sano es nuestro mejor antivirus, como muestra el informe "Pérdida de naturaleza y pandemias. Un planeta sano por la salud de la humanidad", que acaba de presentar WWF España.

Este informe ayuda a entender la relación directa entre la destrucción de la naturaleza, el cambio climático y el aumento del riesgo de pandemias, según explica uno de sus autores, Luis Suárez, coordinador de conservación de WWF España en el que se explica la relación que existe entre la salud del planeta y nuestra propia salud.

"No conocemos el origen exacto de la enfermedad (COVID-19) pero sí sabemos que se trata de una zonósis, de una enfermedad que salta de especies animales a los humanos. La Organización Mundial de la Salud tiene detectadas más de 200 de estas enfermedades. Y sabemos que más del 70% de las enfermedades que han afectado al ser humano en los últimos 40 años son de este tipo", explica el experto de WWF.

La razón, continua Suárez, es que la pérdida de biodiversidad está facilitando la cada vez mayor transmisión y propagación de los patógenos. Y para detenerla solo hay una receta: tener ecosistemas sanos. "Son nuestro mejor antivirus. Cuando destruimos un bosque, una selva, estamos alterando las complejas cadenas de relaciones que existen entre los distintos animales y seres vivos que mantienen estos virus y estos patógenos controlados. Por lo tanto, estamos facilitando su propagación".



Otro elemento clave es el tráfico ilegal de especies. "Es un factor de alto riesgo. Al capturar animales y trasladarlos miles de kilómetros a esos mercados ilegales donde se mezclan animales vivos y muertos de distintas especies, estamos facilitando la propagación de los patógenos". La agricultura y ganadería intensivas también contribuyen a la aparición de bacterias hiperresistentes a los antibióticos, continua Suárez.



Por último, está el gran amplificador de todos estos problemas: el cambio climático. "El calentamiento global es un factor que desempeña un doble papel en todos estos procesos relacionados con nuevas enfermedades. Por una parte, tiene un impacto directo por los propios daños que causa a la salud y, por otro, amplifica las principales amenazas que afectan a la biodiversidad y favorece la expansión de virus y bacterias, o de sus vectores, que prefieren ambientes húmedos y cálidos".

Ante todo ello, solo hay una salida: "Debemos cambiar nuestro modelo de consumo y producción para garantizar que este sea más equilibrado y sostenible. En definitiva, tenemos que cuidar la salud del planeta porque de ella depende la salud de la humanidad", concluye Suárez, autor, junto del informe junto con otros cinco expertos de WWF: Isabella Pratesi, Marco Galaverni, Marco Antonelli (WWF Italia), Mar Asunción y Lennys Rivera.

Fuente:
https://www.energias-renovables.com/panorama/tener-un-planeta-sano-es-nuestro-mejor-20200403

jueves, 2 de abril de 2020

Blockchain, elige tu fuente de energía renovable.





¿Te imaginas poder elegir tu fuente de energía como si fuera un superpoder?

Esto ya es una realidad gracias a la empresa australiana Power Ledger y el minorista francés ekWateur ofrecen a 220,000 hogares franceses una herramienta blockchain para personalizar su combinación de energía.

Power Ledger, la empresa australiana de blockchain y el minorista francés de energía ecológica, ekWateur, consideran que la elección del consumidor puede ayudar a impulsar la transición hacia el uso de energía sostenible.

En un anuncio hecho el 1° de abril, las dos empresas revelaron que ofrecerán a casi un cuarto de millón de residentes franceses la oportunidad de personalizar su combinación de energía, utilizando tecnología blockchain para certificar de manera segura su fuente.
Opciones ecológicas

La nueva asociación implicará conectar la red de ekWakteur de más de 220,000 medidores de electricidad en toda Francia a una nueva herramienta de Power Ledger, llamada Vision.

EkWakteur —un minorista y proveedor de energía ecológica que suministra electricidad 100% renovable generada a partir de turbinas eólicas, paneles fotovoltaicos y plantas hidráulicas— es, según se informa, la primera empresa en Francia en suministrar gas 100% renovable a partir de biometano.

Los hogares podrán seleccionar su combinación de energía preferida y hacer un seguimiento de la misma en intervalos de 30 minutos utilizando la herramienta blockchain de Power Ledger, usando la plataforma Vision para certificar el origen y la fuente de su suministro elegido. El presidente ejecutivo de Power Ledger, el Dr. Jemma Green, dijo:

"Ya sea que los consumidores quieren obtener energía de los paneles solares de los tejados de sus vecinos, como si se trata de un parque eólico en Burdeos, nuestra plataforma ofrece a los consumidores la posibilidad de elegir y controlar su fuente de energía".

Ambas empresas resaltan el papel que puede desempeñar la ampliación de las opciones y la flexibilidad de los consumidores para cumplir los objetivos establecidos en los Acuerdos sobre el Clima de París, que aspiran una reducción del 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030. Cada hogar debe estar facultado para hacer el cambio a la energía ecológica, argumentó el Dr. Green.

La tecnología se pondrá en marcha en la red de ekWakteur a finales de año, y el Dr. Green afirmó que el despliegue nacional representa "una primicia mundial en el mercado de la energía" al dar a los clientes un mayor control y seguridad. También es el proyecto más grande de la empresa hasta la fecha.
Blockchain para el comercio descentralizado de energías renovables

A principios de este año, los investigadores del Instituto de Investigación Económica y Social de Irlanda propusieron que la blockchain puede proporcionar la infraestructura para innovar la gestión de la energía renovable. Propusieron herramientas que podrían proporcionar soporte a la venta anticipada de la generación de electricidad renovable y la interacción tokenizada entre los proveedores de energía y los consumidores.

Power Ledger ha desarrollado una plataforma de comercio de energía renovable habilitada para blockchain y una serie de herramientas asociadas que dan soporte al comercio de energía, la financiación de activos renovables y mercados de crédito de carbono y energía renovable más eficientes.

En septiembre de 2019, la empresa puso en marcha la primera prueba de tecnología para el comercio de energía entre pares en zonas rurales de Australia, diseñada para ayudar a los asentamientos comerciales y las granjas a mejorar la eficiencia de su red eléctrica y reducir los costos asociados.

En noviembre, Power Ledger realizó el primer despliegue comercial de su aplicación de comercio de energía basada en blockchain, que permite a los usuarios acumular su exceso de energía solar y el almacenamiento de batería en una Central Eléctrica Virtual para un mayor control y gestión de su consumo.

Fuente:
https://es.cointelegraph.com/news/new-blockchain-project-lets-users-choose-their-renewable-energy-source

SolarVille acceso a la energía limpia a través de Tecnologia Solar




Un barrio de madera en miniatura alimentado por energía solar con intercambio de energía a través de blockchain. Así es SolarVille, un prototipo funcional del laboratorio internacional de investigación SPACE10 de IKEA, un proyecto de investigación lúdica que pretende reinventar el sistema energético para democratizar el acceso a la energía limpia.

Algunas de las viviendas de SolarVille generan su propia energía renovable utilizando paneles solares, mientras que otras compran automáticamente el exceso de electricidad directamente del productor a través de la tecnología blockchain. ¿El resultado? Un modelo de una microrred autosuficiente, impulsada por la comunidad, donde las personas intercambian energía renovable y asequible entre sí según sus necesidades individuales.

Pero no es un vecindario real, no hay personas, aunque se compone de todos los elementos que lo podrían convertir en una comunidad verídica. Construido a escala 1:50, SolarVille es como un pueblo de madera en miniatura diseñado por la firma de arquitectura SachsNottveit.

El laboratorio SPACE10 muestra el proyecto SolarVille en exposiciones. El pasado mes de febrero se pudo ver en Madrid a través de la exposición 'El hogar del mañana. ¿Cómo viviremos en 2030?', y actualmente se ubica en la galería SPACE10 de Copenhague.
Red de energía y sol artificial

Algunas de las viviendas de madera tienen paneles solares en sus tejados que capturan los rayos solares artificiales que se extienden por encima de la instalación. Si el espectador se acerca, puede comprobar todo el flujo de energía a través de pequeñas luces LED integradas en el modelo que muestran la electricidad comercializada dentro de la comunidad en tiempo real, mientras que la tecnología blockchain se ubica en un apartado en un lateral de la mesa.

Como resultado, el prototipo permite observar una red funcional de energía comercializada por blockchain e interactuar con un sol artificial para ver su efecto en la red en tiempo real.
Seis pasos para la instalación

Para hacer de SolarVille un prototipo funcional, desde SPACE10 han tenido en cuenta la integración de seis pasos y elementos. El primero de ellos ha sido la luz del sol, algo que tal y como indican, “afortunadamente es gratis, la fuente de energía más abundante disponible para la humanidad”. El segundo paso se basa en la instalación de paneles solares para capturar la energía solar, una tecnología que recuerdan que cuenta con costes competitivos. Una vez instalados con un inversor, entregan energía renovable gratuita a cambio de la inversión inicial.

Después, destaca el sistema de almacenamiento para almacenar la energía renovable y garantizar así un flujo de energía confiable siempre que sea necesario. Desde SPACE10 subrayan el auge del desarrollo de las baterías, lo que permite un almacenamiento mejor y a precios más baratos.

El cuarto paso corresponde a la distribución de energía, para conectar y distribuir la energía directamente entre las personas de la comunidad creando una microrred independiente. Y el quinto paso a la tecnología blockchain, para crear una plataforma comercial segura y descentralizada para el despliegue generalizado de recursos de energías renovables y distribuidos; una tecnología que almacena las transacciones de energía y permite a las personas comerciar directamente entre pares; una técnica que reduce los costes de transacción, además de aumentar la transparencia y la seguridad, y reducir la barrera de entrada para los nuevos actores en el sistema.

La eliminación de intermediarios es el paso final hacia un sistema de energía verdaderamente distribuido que podría potencialmente empoderar a las personas con energía limpia y asequible. "SolarVille es un concepto completamente realizable en el futuro. La gente compra energía renovable de su propia comunidad, lo que significa que el dinero permanece en su comunidad", explica Simon Caspersen, co-fundador de SPACE10. El sexto paso sería dejar el sistema de energía fuera de la red.
Principal objetivo de SolarVille

Si todos estos pasos son posibles, el proyecto SolarVille pretende demostrar que su puesta en práctica es posible para democratizar el acceso a las energías renovables.

SolarVille tiene como objetivo mostrar que, cuando se combinan tecnologías como los paneles solares, las microrredes y el blockchain, se abren nuevas oportunidades para los sistemas fuera de la red. Y esta demostración la realizan frente a unos datos reales, según los cuales alrededor de 2 mil millones de personas en el mundo todavía tienen poco o ningún acceso a la electricidad, y 860 millones viven sin ningún tipo de acceso.

Sería imposible llegar a esas personas con las redes de energía centralizadas actuales, por lo que desde SPACE10 se preguntan por qué SolarVille no es una realidad en todas partes. Para intentar responder, señalan algunos obstáculos. En muchos países, la demanda total de electricidad está disminuyendo y es más difícil invertir en energía solar si las plantas existentes satisfacen las necesidades de energía. Asimismo, el almacenamiento continúa siendo costoso. Pero esta situación depende de cada país, y en unos se avanza más que en otros.

En la actualidad, existen comunidades energéticas locales que utilizan la energía solar y el blockchain. Un claro ejemplo es el de Brooklyn Microgrid, en Nueva York, una microrred comunitaria donde la energía es generada, almacenada y comercializada localmente por miembros de la comunidad a través de una plataforma basada en blockchain, fomentando así un modelo de energía limpia más resistente y sostenible.

A pesar de las trabas mencionadas, desde SPACE10 subrayan que “el futuro de la energía solar es brillante, una tecnología que se está desarrollando constantemente”. Entre otras cosas, apuntan a una caída continua en los precios asociados con la dependencia de la energía solar para las necesidades de electricidad, lo que hará que la energía limpia sea más barata y accesible en el futuro. De hecho, la energía solar fotovoltaica ya es una de las formas más baratas de generar electricidad en muchas áreas del mundo. Con un gran crecimiento experimentado en los últimos años, se prevé que su creciente competitividad impulse su capacidad de generación de energía.
La importancia de la energía solar

Además de SPACE10, el proyecto SolarVille cuenta con otros socios: Blockchain Labs for Open Collaboration (BLOC), WeMoveIdeas India, Blocktech, Temporal y SachsNottveit.

SPACE10 es un laboratorio de investigación y diseño con el objetivo de crear formas de vida mejores y más sostenibles. Consideran que la investigación del potencial de la energía solar fotovoltaica es parte de esa misión.

Junto con el proyecto, también se ha publicado el informe titulado 'A Brighter Tomorrow', que muestra el análisis del laboratorio en materia de energía solar fotovoltaica. Ofrece una visión general del panorama actual y analiza qué es la energía solar, cómo se produce y cómo se ha desarrollado el mercado, además de destacar las innovaciones clave y las tendencias tecnológicas emergentes. Con el auge de esta tecnología, consideran que es necesario acelerar su crecimiento, y sobre todo hacerla más accesible y asequible.

Según la Agencia Internacional de Energía, "las tecnologías de energía renovable proporcionan el camino principal para la provisión de acceso universal a la energía". En SPACE10 creen que estamos en la cúspide de un cambio fundamental en la forma en que consumimos, generamos y comercializamos energía. Por ello el protototipo funcional de SolarVille, una visión aplicable en el mundo real para el acceso universal a la energía.

Fuente:
https://www.smartgridsinfo.es/2020/04/02/solarville-prototipo-democratizar-acceso-energia-limpia-tecnologia-solar-blockchain

martes, 31 de marzo de 2020

Mantener los niveles de emisiones durante el COVID-19




La Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia de la ONU especializada en el tiempo, el clima y el agua, plantea un nuevo reto: no bajar la guardia en la lucha contra el cambio climático tras la crisis causada por la pandemia global del coronavirus. La idea es que las emisiones de gases de efecto invernadero no se disparen como ha ocurrido en otras recesiones económicas anteriores.

«Los esfuerzos para controlar la pandemia del coronavirus han desplomado la actividad económica y mejorado la calidad del aire en diversas partes del mundo», recuerdan desde la organización.

La OMM ha precisado que aún es «demasiado pronto» para evaluar el impacto del nuevo coronavirus en las concentraciones de gases de efecto invernadero. Pero que los niveles de dióxido de carbono (CO2) en las principales estaciones de observación han sido más altos en lo que va de año respecto de los de 2019.


La reducción de emisiones no son un sustituto de las líneas de acción
La OMM subraya que los recortes en las emisiones por la crisis económica provocada por el Covid-19 no son un sustituto de la acción climática para frenar el calentamiento global.

«A pesar de las reducciones locales en la contaminación y la mejora en la calidad del aire, sería irresponsable minimizar los enormes desafíos de salud global y la pérdida de vidas como resultado de la pandemia del Covid-19», apunta el secretario general de la OMM, Petteri Taalas, quien añade que conviene considerar cómo usar los paquetes de estímulo económico para apoyar un cambio a largo plazo hacia «prácticas comerciales y personales más amigables con el medio ambiente y el clima».

«La experiencia pasada sugiere que la disminución de las emisiones durante las crisis económicas es seguida por un rápido aumento. Necesitamos cambiar esa trayectoria», apostilló.

«El mundo necesita demostrar la misma unidad y compromiso con la acción climática y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que contener la pandemia de coronavirus. El fracaso en la mitigación del cambio climático podría conducir a mayores pérdidas económicas y de vidas humanas durante las próximas décadas».
Emisiones y concentraciones durante el coronavirus

Las emisiones de gases de efecto invernadero representan lo que se expulsa a la atmósfera, mientras que las concentraciones son lo que queda en la atmósfera tras un complejo sistema de interacciones entre la atmósfera, la biosfera, la litosfera, la criosfera y los océanos.

Según un análisis de Carbon Brief, las emisiones de CO2 cayeron un 25% durante cuatro semanas en China por el bloqueo y la reducción de la actividad económica para frenar el coronavirus.

El dióxido de carbono (CO2) es el principal gas de efecto invernadero de larga duración, pues permanece en la atmósfera y los océanos durante siglos. Su concentración atmosférica media fue de 414,11 partes por millón (ppm) en el observatorio de Mauna Loa (Hawái), que es el más antiguo del mundo, en comparación con 411,75 ppm de febrero de 2019.

En otra estación de referencia, la de Cape Grim en Tasmania, los niveles promedio de CO2 fueron de 408,3 ppm en febrero, frente a 405,66 ppm en ese mismo mes del año pasado, según la Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth (CSIRO, por sus siglas en inglés). Cerca de un cuarto de las emisiones totales son

absorbidas por los océanos y otro cuarto por la biosfera terrestre, incluidos los bosques y la vegetación, que actúan como sumideros de carbono.
Biosfera terrestre

De forma natural, la biosfera terrestre absorbe una cantidad similar de CO2 de la que se libera en un ciclo estacional, por lo que los niveles globales medios de dióxido de carbono generalmente aumentan hasta abril o mayo.

Este efecto natural es mucho mayor que las reducciones de emisiones relacionadas con la reciente desaceleración económica. Por tanto, la OMM consideró «demasiado pronto» extraer conclusiones firmes sobre la importancia de la crisis económica derivada del Covid-19 en las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero.

Después de la crisis financiera mundial de 2008-2009, se siguió un fuerte crecimiento de las emisiones en las economías emergentes, un retorno al crecimiento de las emisiones en las economías desarrolladas y un aumento en la intensidad de los combustibles fósiles de la economía mundial, según un estudio en Nature Climate Change.

Fuente:
https://www.ambientum.com/ambientum/contaminacion/mantener-niveles-de-emisiones-durante-el-coronavirus.asp

La energía solar ilumina las profundidades de la sierra mexicana


Alrededor de millón y medio de personas vive sin luz en México. La energía fotovoltaica emerge como la única opción para cerrar la brecha.

La energía solar ilumina las profundidades de la sierra mexicanaLa eólica y la solar se abren paso en México y Centroamérica entre la ambición y la incertidumbre.

Pese a que el 99% de los hogares mexicanos tiene acceso a la red convencional, todavía hay alrededor de millón y medio de personas sin electricidad, generalmente en los lugares más recónditos del país. Para ellos, la energía solar es prácticamente la última opción. México reúne todas las condiciones. El 85% del territorio recibe radiación solar óptima, ya hay 87.000 hogares que usan paneles particulares y existe margen para cuadruplicar la generación en los próximos dos años, según estimaciones del sector. Solo falta que se abra camino hasta las profundidades de la sierra.

Para llegar a Zicuilapa hay que bajar una cuesta desde la carretera, atravesar un puente colgante que se bambolea sobre el río Ajamac y bordear su orilla entre ceibas y lianas. A medida que uno avanza, la presencia eléctrica retrocede. Como líder comunitario, Andrés Morales coordina las batallas de este pequeño señorío, que se vuelve casi isla cuando las aguas torrenciales crecen hasta bloquear el acceso. Desde finales de los noventa, este campesino de 71 años, de andar seguro e inseparable sombrero vaquero, ha luchado por traer la luz, una cuestión de supervivencia para la decena de familias que vive allí. La desconexión ha hecho pinza con la falta de oportunidades y la pobreza; los jóvenes quieren trabajo, escuchar música y recargar celulares. Por todo ello, muchos han decidido emigrar.

Morales desenreda el nudo de una bolsa de plástico donde guarda una carpeta, marrón por el paso del tiempo. Con cuidado, como si se tratara de un tesoro, despliega sobre una mesa de madera un fajo de documentos de hace más de una década. Son peticiones a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la empresa pública encargada de suministrar corriente a la población mexicana. Calcula haber peregrinado unas 50 veces a sus oficinas, sin éxito. “Hablamos con gente grande, licenciados. No lo logramos. Promesas y promesas pero nada”, recuerda en un español cerrado. “Nos decían que por el río no podían, que se iban a apachurrar los operarios con los postes”.

Durante esta espera interminable de postes que no llegan, la población afectada sufre las consecuencias. Las familias no tienen refrigerador para almacenar alimentos y utilizan carbón o leña para cocinar, una práctica nociva para la salud -es el caso del 11% de hogares mexicanos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) para 2018-. También se hace notar en el bolsillo. Las familias pueden llegar a gastar alrededor del 10% de sus ingresos en velas, pilas para linternas y diésel para quinqués.

La llegada de la electricidad ha revolucionado la vida de la aldea. Por las tardes, los nietos de Andrés Morales se quedan embobados mirando películas de Disney frente a un televisor de segunda mano. Mientras, en una vivienda cercana se escucha un rugido de watts; una vecina prueba el poder de su nueva licuadora para hacer una salsa de tomate. Lo único que tienen que hacer Morales y sus vecinos es pasar un trapo húmedo una vez al mes para quitarle el polvo y asegurarse de que ninguna rama traviesa entorpezca los rayos de sol.

Pero la luz no lo es todo. El profesor Rigoberto García, del Colegio de la Frontera Norte, defiende que el combate a la pobreza energética pasa por un abanico de políticas. “Tener electricidad no significa que la población disfrute de los servicios energéticos”, dice. “Las viviendas se han construido con los mismos materiales sin tener en cuenta las condiciones climáticas. En regiones cálidas, un 30% de las casas carece de condiciones térmicas mínimas o de sistemas de ventilación apropiados”. La posesión de electrodomésticos es otro ejemplo. Aunque el 99% de los hogares mexicanos tiene electricidad, un 12% no cuenta con refrigerador, según datos del Inegi.

Oportunidad para las Energías Renovables



El experto en energía y colaborador desde hace años de Energías Renovables analiza en este artículo el impacto que está teniendo la caída de la demanda eléctrica en España, a consecuencia del confinamiento, y las derivaciones que tiene para el modelo energético convencional y la generación con renovables. Su conclusión: hace falta mucha más energía renovable distribuida y menos a gran escala por razones económicas y ambientales.En la crisis del Covid-19 y la depresión económica que ha provocado la paralización de la actividad económica se han cometido errores por falta de comprensión de un problema global inédito que se ha pretendido gestionar como una crisis local.

Solo así se explican los errores de la presidenta del BCE, Christine Lagard, de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, y de los gobiernos de Alemania y Holanda que han reforzado una Europa dividida entre el norte y el sur y resucitado las barreras nacionales, como ya ocurrió en la gran recesión de 2008 con las políticas austericidas, que castigaron los servicios esenciales que ahora impiden una correcta gestión del coronavirus.

Los activos energéticos valen hoy menos que ayer
Tampoco se debe cometer el error de infravalorar cómo esta crisis afecta a la energía. El sector energético ha perdido cerca del 30% de su valor, que se añade a la depreciación del 50% de sus activos fósiles realizada en los últimos tres años. Aunque haya afectado más a unas empresas que a otras, la realidad es que las empresas energéticas son ahora más “opables”, a pesar del blindaje que el gobierno ha aprobado para evitar opas hostiles de inversores del exterior de la zona euro.

Es el escenario perfecto para que los fondos de inversión continúen comprando y vendiendo activos energéticos. Esta amenaza afecta particularmente a las energías renovables, muy atractivas para la inversión extranjera, configurando un sector más preocupado por el valor de sus activos, el beneficio y el dividendo, sobre todo si está garantizado por las subastas del Estado, que por los objetivos climáticos y por los consumidores. Esta es también una amenaza para la transición ecológica.

La demanda, la gran olvidada del modelo energético convencional
El confinamiento del país para combatir la pandemia ha provocado la caída de la demanda eléctrica que ha incrementado la participación de las renovables en el sistema eléctrico que, a su vez, provoca siempre un abaratamiento del precio de la electricidad. De persistir esta situación, el precio mayorista estará por debajo de los costes de las instalaciones renovables, éstas quedarán fuera de mercado y reaparecerá el déficit tarifario. La pérdida de rentabilidad de las instalaciones renovables traerá una ralentización de las inversiones.

La pérdida de rentabilidad afectará a las grandes instalaciones renovables conectadas a la red en un modelo de generación centralizada, pero no así a las renovables distribuidas o pequeñas instalaciones de autoconsumo No tendrán ese problema al estar vinculadas a los centros de consumo y poder ajustar la oferta y demanda.

La gran cualidad de las renovables es que permiten la aproximación de la generación al consumo y eso garantiza la más alta eficiencia que permite reducir costes, inversiones y abaratar la energía para el consumidor.

La caída de la demanda eléctrica y gasista deja al descubierto una crisis del modelo energético convencional. No se pueden gestionar las energías renovables como se ha gestionado tradicionalmente la generación con combustibles fósiles. Ni se puede mantener la desproporción de 2019 por la que solamente el 7% de la nueva potencia renovable ha sido de autoconsumo y el 93% para renovables a gran escala. Hace falta mucha más energía renovable distribuida y menos a gran escala por razones económicas y ambientales.

El mundo camina hacia la generación distribuida
La paradoja del impacto del coronavirus es que, a la vez que provoca la reducción de las emisiones, representa una amenaza para la inversión en energías renovables, en el vehículo eléctrico y para el cumplimiento de los objetivos de energía y clima de 2030. Es el análisis de la Agencia Internacional de la Energía; sin embargo, la AIE insiste en que la respuesta de los gobiernos al impacto económico de la pandemia no debe perder de vista el desafío de nuestro tiempo: la transición hacia la energía limpia.

El director de la AIE, Fatih Birol, considera que los paquetes de estímulo que los gobiernos están poniendo en marcha para afrontar la recesión provocada por el coronavirus deberían incluir la inversión en energías renovables.

Para Fatih Birol, “tenemos una importante ventana de oportunidad” que tendría enormes beneficios para la transición energética. En este sentido, insta a los gobiernos a aprovechar la bajada del precio del petróleo para eliminar los subsidios a los combustibles fósiles, que podrían dirigirse al gasto sanitario y a financiar proyectos de renovables. A nivel mundial solo entre el 10% y el 30% de esos subsidios alcanzan los 370.000 millones de dólares anuales (Global Subsidies Iniciative)”

Para la AIE la bajada de la demanda obliga a disponer de más recursos energéticos flexibles y mayor inversión en redes. Si los sistemas eléctricos van a depender cada vez más de las energías renovables éstas deberán aportar flexibilidad al sistema. Por ello, pide que la integración de las renovables sea “una parte central de los planes de estímulo”. En Europa no debería ser un problema cuando la inversión en fondos sostenibles se ha multiplicado por dos en 2019, hasta 120.000 millones de euros.

La modulabilidad de las renovables les permite estar próximas a los centros de consumo y ajustar de forma inteligente y en tiempo real la oferta y demanda de energía a través de todas las formas de autoconsumo con almacenamiento, aumentando la capacidad de energía flexible del sistema eléctrico.

La combinación de renovables distribuidas con baterías de almacenamiento, aplicaciones inteligentes, carga del vehículo eléctrico y agregación (VPP) son los principales recursos energéticos distribuidos (DER) que protagonizan hoy la innovación energética más importante en el mundo.

La credibilidad del objetivo 100% renovables
Alcanzar el objetivo 100% renovables no será creíble si no va a acompañado de una iniciativa dirigida al autoconsumo con almacenamiento en los tejados a través de comunidades ciudadanas de energía y agregadores y convertir el parque inmobiliario en edificios de consumo de energía casi nulo con la carga inteligente en el edificio para extender la movilidad eléctrica. La inteligencia distribuida garantiza la capacidad de oferta y demanda flexible suficiente para optimizar los recursos energéticos distribuidos y mejorar la gestión de la red.

La regulación debe mirar más a la demanda que a la oferta de generación. Si no, ¿cuándo se podrán beneficiar los consumidores de las ventajas del autoconsumo y de los contadores inteligentes o de la bajada de los precios de la energía por la mayor integración de energías renovables? 


Si vencer al coronavirus depende de cada uno de nosotros, la transición energética, ecológica y justa dependerá de que cada uno de nosotros nos convirtamos en consumidores activos.

Fuente:
https://www.energias-renovables.com/panorama/la-pandemia-es-una-ventana-de-oportunidad-20200331

CONSECUENCIAS AMBIENTALES INESPERADAS ANTE LA PANDEMIA COVID-19




La pandemia mundial denominada COVID-19, ¿Podría traer beneficios para el planeta Tierra?, si bien esta pandemia ha generado temor y pánico en los humanos, los responsables de cada país han tomado medidas de seguridad para erradicar esta enfermedad.

Las órdenes globales de autoaislamiento para combatir la pandemia de Covid-19 resultaron en un beneficio climático ampliamente reportado: se respira un aire más limpio en China y Europa, playas más limpias y con avistamiento de más animales acuáticos, así como el cantar de los pájaros, se ve reflejado en el planeta la ausencia de los seres humanos. Sin embargo, las consecuencias de la crisis de salud mundial no fueron uniformemente positivas para el medio ambiente.  

En países como Estados Unidos  detuvieron programas de reciclaje ya que funcionarios se preocupan por el riesgo de propagación del virus en los centros de reciclaje. En las naciones europeas particularmente afectadas, las opciones de eliminación de residuos se redujeron. Italia prohibió a los residentes infectados clasificar sus desechos.

La industria aprovechó la oportunidad para revocar las prohibiciones de bolsas desechables, a pesar del hecho de que expertos ambientales dicen que los plásticos de un solo uso igual pueden albergar virus y bacterias. Empresas que alguna vez alentaron a los consumidores a traer sus propias bolsas o contenedores tienden cada vez más hacia empaques de un solo uso. 

A principios de marzo, Starbucks anunció que prohibía temporalmente el uso de vasos reutilizables. Dado que los consumidores están recluidos en sus hogares, hubo un aumento en la cantidad de basura doméstica a medida que las personas compran cada vez más en línea y ordenan comida a domicilio, que usualmente viene con muchos empaques.
Los desechos médicos también están en aumento. Los hospitales en Wuhan, China produjeron en promedio más de 200 toneladas de tales desechos por día durante el brote, por encima de su promedio anterior de menos de 50 toneladas. China pidió a las plantas de tratamiento de aguas residuales que fortalezcan sus rutinas de desinfección para evitar que el coronavirus se propague a través de las aguas residuales, principalmente a través de un mayor uso de cloro. Una cierta cantidad de este químico tóxico llegó al agua potable de la nación, aunque el Gobierno dice que la concentración está por debajo del límite permitido actual de 0.3 miligramos por litro. “Los que celebran las mejoras ambientales durante la crisis de Covid-19 son miopes”, dijo Li Shuo, asesor principal de políticas globales de Greenpeace en Pekín. “La contaminación puede disminuir temporalmente, pero esta no es una forma sostenible de limpiar nuestro medio ambiente. Entretanto, la crisis del virus trae otros problemas ambientales que pueden durar más tiempo y que son más difíciles de manejar”.



Fuentes:
PERFIL
LA VANGUARDIA
EL TIEMPO

lunes, 30 de marzo de 2020

FEMSA suministrara el 85% de energía eléctrica proveniente de fuentes renovables en 2020



Cada vez es más notorio el cambio climático y es por esto que muchas empresas se han sumado al uso de energías renovables para mitigar la producción de gases de efecto invernadero como el CO2.
“FEMSA” ya hace algunos años a empleado el uso de energía limpias como fuente de generación eléctrica, tan solo hasta septiembre de 2019 el avance del corporativo e este compromiso fue del 62.7%
“FEMSA” seguirá impulsando acciones en “pro del medio ambiente”, por lo que se fijó la meta de que al menos el 85% de sus requerimientos energéticos sean de energía limpia.
Por su parte, José Antonio Fernández, presidente de Femsa, al dirigirse a sus accionistas destaca que, “promovemos el uso de energías renovables en nuestras operaciones para reducir nuestra huella ambiental y mitigar el cambio climático. La meta corporativa de Femsa consiste en abastecer con energía generada a partir de fuentes renovables por lo menos el 85 por ciento de la electricidad que se requiere para nuestras operaciones en México para el 2020 una meta que estamos por alcanzar”.
José Ramón Martínez, director de Asuntos Corporativos Kof, destaco  que aumentaron el uso de energía limpia para sus plantas embotelladoras en Panamá, Colombia, Brasil, Argentina, Guatemala, y Costa Rica, logrando una cobertura del 70.7 % de las necesidades energéticas en sus operaciones de manufactura mediante fuentes de energía limpia.
Otra de las metas en cuestión ecológica es reciclar al menos el 90 % del residuo que generan en cada una de sus plantas de manufactura, así como incluir 25 % de material reciclado en sus empaques PET.
“Para 2020, nuestra meta es incorporar el 25 % de materiales reciclados en los empaques de PET. El año pasado, logramos incluir con éxito un promedio del 23.7 % de resina reciclada en la producción de presentaciones PET”, se indica en el informe de la refresquera.
 “En 2019, utilizamos en promedio un 23.7 % de contenido reciclado en nuestras botellas de plástico, lo que nos coloca en buen camino para lograr nuestra meta para 2020, que es llegar al 25 %”, agregó Martínez.

En FEMSA se promueve la cultura de sostenibilidad fomentando la eficiencia energética en cada una de sus operaciones, diversificando el portafolio energético, y mejorando la eficiencia en el transporte, contribuyendo así a la mitigación del cambio climático.



Fuentes

El Financiero
FEMSA

¿Cómo obtener fertilizantes de aguas residuales?



La transformación de lodos residuales procedentes de plantas depuradoras de aguas residuales por medio de bacterias y microalgas está contribuyendo a la economía circular.

Hay dos realidades inapelables: cada vez consumimos más agua potable en nuestras ciudades y recursos agrícolas en nuestros campos. Y la producción agrícola, a su vez, requiere más agua. Y contamina más agua debido al uso de fertilizantes agrícolas. Por eso, romper semejante círculo vicioso es una gran prioridad.
Aguas residuales

De ahí que el uso de residuos procedentes de la depuración de aguas sea una vía de especial interés para el compostaje y la producción de fertilizantes. Ahora las universidades de Granada y de Córdoba han presentado una innovadora tecnología que mejora la eficiencia de estos procesos de depuración de aguas residuales de dos maneras.

Por un lado, reduce los malos olores que producen los fangos residuales y, por otro, acorta el tiempo necesario para convertirlos en fertilizantes. Concretamente, la nueva solución tecnológica requiere dos meses menos que los métodos convencionales.

La tecnología que hay detrás utiliza cubiertas móviles y unas membranas diseñadas específicamente para mantener a cubierto el proceso de compostaje. Estas membranas semipermeables permiten el paso del dióxido de carbono, pero a la vez retienen las moléculas responsables del mal olor, tal como puede ser el amoníaco.

Paralelamente, se insufla aire para acelerar los procesos de metabolización microbiana llevados a cabo por bacterias aerobias. Las pruebas llevadas a cabo por este proyecto tecnológico apuntan a un compost de gran calidad para el abonado de plantas.
Del abono para plantas al alimento para peces

Los preceptos de la economía circular buscan reducir los residuos al máximo gracias al reaprovechamiento. Es la llamada filosofía del residuo cero. Junto con el trabajo ya realizado por las universidades de Córdoba y Granada, se están desarrollando nuevas tecnologías para aprovechar las aguas residuales en esa misma línea.

En este caso, se trata de las aguas residuales procedentes de piscifactorías, que suelen contener un exceso de fósforo y nitrógeno. El enfoque de este innovador proyecto tecnológico pasa por diseñar plantas de tratamiento de aguas residuales por medio de microalgas. El resultado es la producción de proteínas que sirven de alimento para peces posteriormente.

El sistema es relativamente sencillo. El biorreactor se construye al lado de los tanques de peces. El agua residual pasa por él, se expone a la acción de las microalgas y la luz solar que estimula el desarrollo de las microalgas.

Estas se alimentan de las deposiciones de los peces y, tras filtrarlas del agua, pueden utilizarse como fuente de proteína tras un secado de tres días. La materia resultante tiene entre un 40 y un 50 % de proteína. A su vez, el agua queda limpia y puede devolverse a los tanques de peces.

En estos momentos, el modelo inicial de biorreactor es capaz de limpiar cinco mil litros de agua cada tres días y generar cuatro kilos de alimento para peces. Naturalmente, la prioridad ahora consiste en escalar la tecnología para multiplicar la producción. La empresa detrás del proyecto tecnológico tiene previsto poner en marcha un biorreactor capaz de procesar cincuenta mil litros en los próximos meses.

Fuente:
https://www.ambientum.com/ambientum/agua/como-obtener-fertilizantes-de-aguas-residuales.asp

viernes, 27 de marzo de 2020

Vitoria como líder en cambio climático



La ciudad de Vitoria ha sido reconocida en París como líder mundial en acciones y transparencia climática, al obtener el máximo reconocimiento de la lista de ciudades del Carbon Disclosure Project (CDP), organización internacional que apoya a empresas y ciudades para divulgar el impacto ambiental de las grandes corporaciones.

La capital alavesa y Barcelona son las dos únicas ciudades estatales incluidas en ese listado internacional junto a otras ciudades de Europa y Estados Unidos, según ha informado el consistorio vitoriano.

Vitoria con el máximo reconocimiento

Vitoria ha sido galardonada con el máximo reconocimiento, el A+, por sus acciones para desarrollar estrategias sólidas de cambio climático, rastrear y actuar para limitar, reducir las emisiones, evaluar y mitigar los riesgos climáticos e informar de ellos de forma transparente.

La teniente alcalde de Vitoria, Ana Oregi, ha valorado el compromiso de la ciudad en materia de acción y transparencia climática.

Acción contra el cambio climático

La calificación de CDP fue diseñada para alentar a las ciudades a aumentar su acción relacionada con el cambio climático. La calificación se basa en datos reportados por más de 850 ciudades a través del Sistema de Informes Unificados CDP-ICLEI en 2019.

A través de la plataforma unificada, las ciudades miden datos ambientales importantes, como sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), vulnerabilidades relacionadas con el clima y acciones para reducir las emisiones y adaptarse a los riesgos. Se clasifican de ‘A’ a ‘D-‘ según la transparencia, la calidad de los datos y el nivel de acción tomada.

Fuente:
https://www.efeverde.com/noticias/vitoria-reconocida-paris-liderazgo-cambio-climatico/

jueves, 26 de marzo de 2020

La minería con energía renovable



La industria minera se enfrenta a una paradoja interesante. Es el eje central de la transición a una economía baja en carbono, ya que proporciona los materiales para las nuevas redes y vehículos eléctricos, pero los procesos de extracción de la minería consumen grandes cantidades de energía. La minería representan el 6% de la demanda mundial de energía y la mayor parte se cubre con combustibles fósiles.

La minería, que representan el 22% de las emisiones industriales mundiales, se enfrentan a más presión que nunca antes para descarbonizarse por parte de: los inversores, los clientes en las industrias de tecnología y automotriz, e incluso los consumidores más adelante. Las empresas reconocen los riesgos de sus operaciones para el cambio climático y continúan reafirmando su compromiso con la sostenibilidad. Unas 21 empresas mineras, incluidas Glencore, Rio Tinto, BHP, Vale y Anglo American, son miembros del Grupo de trabajo sobre divulgaciones financieras relacionadas con el clima, o TCFD. Esto significa que su información financiera revela riesgos y oportunidades del cambio climático. El siguiente paso para muchas de estas empresas es implementar cambios para impulsar la descarbonización directa, una tarea abrumadora.

Pero las cosas están empezando a cambiar y rápido

Las compañías mineras han visto que parte de la solución radica en aprovechar las energías renovables. La compra de energía limpia por parte de las empresas mineras se ha acelerado a niveles sin precedentes en los últimos dos años, ya que la caída de costes de las energías eólica y solar ha hecho de éste un camino cada vez más atractivo para descarbonizar las operaciones. Las empresas mineras han contratado 5,9 GW de energía limpia en la última década, tres cuartos de ellos en los últimos dos años.

Los grandes conglomerados han impulsado esta actividad, como BHP, que el año pasado dijo que las energías renovables impulsarán el 100% de sus mayores operaciones de cobre en Chile para 2025. Rio Tinto tiene ambiciones similares, y anunció un plan el mes pasado para invertir 1.500 M$ para alcanzar cero emisiones de alcance 1 y 2 para 2050.

Un largo camino por recorrer

A pesar de este impulso, la energía solar y eólica siguen siendo solo una pequeña fracción de la energía utilizada por la industria hoy en día. La minería ha sido mucho más lenta en la adopción de energías renovables que otras empresas. Por ejemplo, solo Google ha adquirido más energía limpia que todo el sector minero en la última década.

Los inversores desempeñarán un papel importante en la aceleración de la actividad. El mercado de deuda sostenible ahora vale más de 1.000 M$, y los principales administradores de activos e inversores institucionales como Blackrock se comprometen a desinvertir en compañías que no están alineadas con una transición baja en carbono. Cada vez más, las compañías mineras tienen que participar en la descarbonización para acceder al capital.

¿Cómo se ve el camino hacia la energía 100% limpia en el sector minero?

La energía solar y eólica son las formas más baratas de nueva capacidad de generación en dos tercios del mundo. Esto significa que la minería puede negociar acuerdos de compra de energía a largo plazo fuera del sitio, o PPAs, a precios más bajos que la generación térmica. También les permite eludir la volatilidad de los mercados energéticos.

Los PPAs son el mecanismo preferido de adquisición de energía limpia para la minería. Muchos acuerdos están estructurados como los llamados contratos sleeved, en los que una empresa de servicios públicos o minorista de energía compra de una cartera de proyectos de energía limpia para entregar electricidad las 24 horas a las minas. Este modelo ha demostrado ser efectivo en Chile, el país líder en energía renovable en minas. Permite que compañías como BHP o Anglo American cumplan con objetivos de energía 100% renovable sin perder fiabilidad.

Alternativamente, la minería también pueden instalar energías renovables en el sitio en sus operaciones. Las minas podrían ahorrar hasta un 25% de sus costes totales de electricidad al aprovechar energía solar, eólica o baterías en el sitio, según los modelos de BNEF. Las energías renovables en el sitio atraerán a las minas donde el acceso a la red o al combustible es difícil, caro o poco fiable, un tema común en mercados como Sudáfrica, Zimbabwe y Australia.

Fuente:

https://futurenergyweb.es/la-mineria-comienzan-a-limpiar-su-acto-con-energias-renovables/


miércoles, 25 de marzo de 2020

Los muchos beneficios socio-económicos de las energías renovables



Los muchos beneficios socio-económicos de las energías renovables.

VAMOS POR UN MÉXICO VERDE. 
México, es un país que tiene un gran potencial para producir energías re3gracias a su posición geográfica. 

El panorama para los países que dependen de la venta y el uso de petróleo es negro, ya que muy pronto ese combustible se dejará de utilizar. Aunque se creía que tendriamos que hacer una transición a las energías verdes por causas ambientales, hoy sabemos que el cambio es obligatorio desde un punto de vista económico-social.
El precio de petróleo bajara más y más, lo cual obligará a los gobiernos a producir energías renovables.

Alguno de los sectores que ayudan las energías renovables.

Creación de empleo
Con datos de mayo de 2019, 11 millones de personas trabajaban en 2018 en energías renovables en el mundo. Son un 7% más que los 10,3 millones de empleos registrados en 2017. Nunca antes las energías limpias habían dado tanto trabajo. El sector ofrece muchos tipos de empleos diferentes: en la fabricación, instalación, ingeniería, ventas, marketing… La solar fotovoltaica y la eólica siguen siendo las más dinámicas de todas las renovables en creación de puestos de trabajo, con la fotovoltaica a la cabeza. Geográficamente, Asia alberga más de tres millones de empleos fotovoltaicos, casi el 90% del total mundial.

Rentas para el mundo rural
Las energías renovables proporcionan una fuente adicional de ingresos para los propietarios de tierras y los municipios rurales. A modo de referencia: en Puebla, donde se están desarrollando muchos de los proyectos eólicos y fotovoltaicos obtenidos en las subastas de 2018 y 2019, y que deben estar concluidos a mediados del 2020, los promotores de estas instalaciones abonarán en torno a 14 millones de dólares a ayuntamientos y particulares, una cuantía que se repartirá al 50%, aproximadamente, entre impuestos y alquileres de los terrenos. Durante los 30 años de explotación de los parques, recibirán unos 420 millones más.

Ahorro en la factura eléctrica
Pasarse a las energías renovables permite a los propietarios de viviendas, comercios e industrias ahorrar dinero en sus facturas de electricidad. La instalación de paneles solares en una propiedad permite generar la propia electricidad, en su totalidad o en parte, de manera que la factura eléctrica se ve notablemente reducida, si bien la cantidad exacta a ahorrar depende de diferentes factores. Uno de ellos, el lugar donde se ubica la instalación. Los sistemas de energía renovable pueden ayudar, además, a aumentar el valor de una propiedad de manera significativa y, en caso de querer venderla, que la venta sea más rápida. En Estados Unidos se estima que la instalación de paneles solares en una casa aumenta el valor de la misma en una relación de 20 dólares por cada euro ahorrado en la factura.

Independencia energética y precios estables
El uso de más energías renovables podría ayudar a México a rebajar de manera notable su alta dependencia energética y la necesidad de importar combustibles de terceros países y estar también menos expuesta a los cambios en el precio de dichos combustibles. Además, los recursos de energía renovable no se agotan, por lo que el país podría asegurarse la independencia a largo plazo. Según datos de la Comisión Federal de Energía, en los siete primeros meses de 2019 (julio-diciembre) la factura energética mexicans ascendió a 26.261 millones de pesos. Además, aunque la construcción de plantas energía renovable requiere una inversión inicial sustancial, estás instalaciones son más baratas de operar que las basadas en combustibles fósiles. Esto se debe en gran parte a la gratuidad de los combustibles con los que operan: el aire, el sol, el agua…. por lo que el precio de la electricidad producida es menor.

Menor impacto climático
Los eventos climáticos extremos, el empeoramiento de la calidad del aire, el aumento del nivel del mar y otros efectos derivados del calentamiento global tienen un coste cada vez mayor. Según un reciente informe de Boston Consulting Group, el coste de no actuar para poner freno al cambio climático "supera ampliamente el impacto económico que representaría una fuerte inversión con el objetivo de descarbonizar el planeta". Los autores del estudio añaden que los nuevos avances y desarrollos en las tecnologías bajas en carbono "han demostrado que la reducción de emisiones tiene cada vez más un impacto económico positivo", hasta el punto de que, para muchos países, esa reducción de emisiones se traduce en un aumento del PIB.