lunes, 24 de junio de 2024

Noticia positiva para el medio ambiente: primer descenso histórico en los gases de efecto invernadero

Un reciente estudio liderado por la Universidad de Bristol revela una disminución significativa en los gases de efecto invernadero, responsables de la degradación de la capa de ozono de la Tierra. Esta es la primera vez que se observa una reducción desde que los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) comenzaron a dañar esta capa protectora.


Publicada en la revista Nature Climate Change, esta investigación sugiere que las medidas y acuerdos internacionales para proteger y restaurar la ozonosfera están teniendo un efecto positivo. 


ANÁLISIS DE LOS NIVELES ATMOSFÉRICOS


Los HCFC son gases emitidos por productos químicos utilizados en aerosoles, envases y espumas. Contienen cloro, un elemento que, al contribuir al efecto invernadero, ha aumentado la temperatura media de la Tierra, siendo perjudicial para la atmósfera. En 2021, las emisiones de HCFC alcanzaron su punto máximo, contribuyendo más al calentamiento global de lo esperado, y esto ocurrió cinco años antes de lo previsto.


Sin embargo, los científicos internacionales ahora confirman que las regulaciones globales que restringen su producción están reduciendo sus niveles en la atmósfera. Este cambio, que comenzó a notarse levemente entre 2022 y 2023, se está volviendo más evidente.


Las mediciones de alta precisión, realizadas en observatorios atmosféricos globales, utilizaron datos del Experimento Avanzado de Gases Atmosféricos Globales (AGAGE) y de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de EE. UU. Este logro destaca la importancia de compromisos climáticos como el protocolo de Montreal de 1987, diseñado para combatir el cambio climático causado por sustancias que dañan la capa de ozono (SAO).


La regulación de los HCFC está siendo implementada progresivamente, con una prohibición total prevista para 2040, similar a lo que ocurrió con los clorofluorocarbonos (CFC) en 2010. Se están desarrollando compuestos alternativos, como los hidrofluorocarbonos (HFC), que no afectan la capa de ozono.


Fuente: https://www.nationalgeographic.com.es/medio-ambiente/buena-noticia-declive-gases-invernadero-que-destruyen-capa-ozono_22514

 

Por qué no deberías llevarte piedras de la playa

Llevarse arena o piedras de la playa, una actividad que muchos podrían considerar inofensiva, es en realidad una grave amenaza ambiental, además de afectar el hábitat de innumerables seres vivos. Con la llegada del verano en el hemisferio norte y el aumento de las temperaturas, las playas se convierten en el destino favorito de muchos. Sin embargo, esta práctica puede tener serias repercusiones para el medio ambiente.


Cerdeña, por ejemplo, ha impuesto severas sanciones para quienes extraigan arena de sus playas, con multas que van desde 500 hasta 3.000 euros, y penas de cárcel en casos graves. La preocupación radica en cómo la retirada de estos elementos puede afectar significativamente al ecosistema marino.


La arena y las piedras son esenciales para los ecosistemas marinos. Según un artículo de The Conversation escrito por los científicos ambientales Joseph Earl y Suzana Ilic de la Universidad de Lancaster, la arena es vital para absorber la energía de las olas, actuando como una barrera natural contra inundaciones y erosión. Además, muchos animales, como los cangrejos, viven en la arena, y especies como las tortugas usan esta para poner sus huevos.


La extracción excesiva de arena y piedras puede alterar drásticamente estos ecosistemas. “La cantidad de arena y piedras se regula naturalmente por el oleaje”, explicaron los científicos, subrayando que los sedimentos se distribuyen en la orilla según el tamaño y la fuerza de las olas, formando una barrera de defensa natural.


En España, especialmente en las Islas Canarias, se han propuesto multas de entre 150 y 3.000 euros para quienes se lleven arena de las playas. Esta medida refleja una creciente preocupación por proteger estos hábitats. En México, con numerosas playas protegidas y un alto número de turistas, se ha considerado imponer sanciones más severas. Actualmente, los turistas son cobrados por la arena que llevan, pero se planea cambiar esta política para aplicar multas directas.


Es crucial concienciar sobre los impactos de estas prácticas. Muchos turistas no son conscientes del daño ambiental que causan al llevarse arena o piedras. Es necesario aumentar la divulgación de estos riesgos para que el público comprenda la importancia de preservar estos ecosistemas.


En Inglaterra, por ejemplo, ya se imponen multas que superan las 1.000 libras en algunas playas del noroeste, debido a los efectos de la extracción masiva de sedimentos, que pueden alterar las barreras naturales contra tormentas y erosión.


Investigaciones citadas por el ayuntamiento de Cumberland indican que las piedras y la arena de las playas no solo sirven de hábitat para diversas especies, sino que también protegen contra la erosión y las inundaciones. “El volumen de la playa es crucial para su efectividad en la reducción de estos riesgos”, señalaron las autoridades locales. Esta normativa, basada en la Ley de Protección Costera de 1949, busca prevenir la extracción ilegal de sedimentos.


Según Earl e Ilic, aunque el robo de arena en pequeñas cantidades pueda parecer insignificante, puede ser devastador si se repite constantemente. “El problema es la cantidad”, explicaron los especialistas. Si cada turista se lleva pequeñas bolsas de arena o algunas piedras, el impacto se multiplica significativamente.


Ante esta situación, varios países están implementando políticas estrictas para proteger sus costas y playas. La concienciación ambiental y la aplicación de sanciones son esenciales para disuadir esta conducta y ayudar a preservar los valiosos ecosistemas marinos.


Proteger nuestros entornos naturales es fundamental para asegurar la sostenibilidad y la biodiversidad de nuestros mares y océanos. Las autoridades deben continuar educando al público y reforzando las medidas de protección para asegurar que estos recursos naturales perduren para las futuras generaciones.


Fuente: https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2024/06/11/por-que-no-hay-que-llevarse-piedras-de-la-playa/


 

Plogging: Recoger basura mientras se quema energía, una tendencia en Europa que podría florecer en México

 


El Plogging, una tendencia deportiva surgida en Europa en 2016, se centra en el cuidado del medioambiente y ha ganado popularidad en varios países del Viejo Continente. Esta práctica, que mezcla correr con recoger basura, podría tener un gran desarrollo en México, un país con bajos índices de actividad física y altos niveles de generación de residuos. 


Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2023, solo el 39.9% de los adultos de 18 años o más practicaban algún deporte o ejercicio físico en su tiempo libre. El Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico indica que la actividad física ha disminuido en la última década, con una baja del 5.6% respecto a 2014. 


Los lugares públicos, como parques y plazas, son los preferidos por los mexicanos para hacer ejercicio, seguidos por instalaciones privadas y espacios en casa o de amigos. Estos bajos niveles de actividad física destacan la necesidad de fomentar nuevas formas de ejercicio. 


La Agencia de Investigación y Calidad de la Salud (AHRQ) advierte que un estilo de vida sedentario aumenta el riesgo de enfermedades como hipertensión, enfermedades cardíacas, diabetes, osteoporosis, síndrome metabólico, colesterol alto y accidentes cerebrovasculares.


El Plogging también apunta a combatir la gran cantidad de residuos presentes en calles, parques y otros espacios públicos. En México, se generan más de 42 millones de toneladas de basura al año, lo que equivale a 175 veces la Pirámide del Sol de Teotihuacán o llenar el Estadio Azteca 231 veces. Según la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), cada mexicano produce casi un kilo de residuos sólidos al día, y al menos 170 gramos no son recolectados, contaminando mares, lagos y suelos.


Orígenes y Funcionamiento del Plogging


El término Plogging es una combinación de “plocka-up”, que significa recoger en sueco, y “jogging”, que significa correr en inglés. La práctica consiste en correr o realizar actividad física mientras se recoge la basura encontrada en el camino. Esta iniciativa fue ideada por Erik Ahlström, quien se mudó a Estocolmo en 2016 y notó la cantidad de basura en las calles. Así, decidió recoger residuos mientras corría.


La Fundación Aquae señala que con Plogging se pueden quemar hasta 300 kilocalorías en media hora, realizando ejercicios como sentadillas y dinámicas de competencia e integración. Esta tendencia ha ganado popularidad en países como España, Estados Unidos, Bélgica, Canadá, India, Cuba y Colombia.


Plogging en México


Para conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente y el Día Mundial de los Océanos, la organización PloggingMx lanzó la primera semana del Plogging en México. La iniciativa, que incluyó actividades físicas, Plogging y clasificación de residuos, fue gratuita y se llevó a cabo en tres sedes: Parque de la Bombilla, el Ángel de la Independencia y Parque Arboleda Pilares.


Por qué los plásticos rojos, azules y verdes son más perjudiciales para el medio ambiente y la salud


Los microplásticos se han convertido en una presencia ubicua en nuestro planeta, encontrándose en lugares tan diversos como el hielo antártico, el interior de animales marinos en las fosas oceánicas más profundas y hasta en el suministro de agua potable global. Recientemente, incluso se descubrieron en los testículos humanos. Sin embargo, un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Leicester, en el Reino Unido, ha revelado que los plásticos de colores brillantes tienen una tasa de fragmentación mucho más rápida que otros tipos.

Publicado en la revista Environmental Pollution, el estudio destaca que los colorantes añadidos a los plásticos, especialmente en colores rojo, verde y azul, afectan significativamente su estabilidad. Según Andrew Abbott, profesor de química física en Leicester y coautor del estudio, el colorante forma una parte significativa de la estructura del plástico, influyendo en su capacidad para resistir la degradación inducida por la radiación ultravioleta.


Los plásticos de todos los colores eventualmente se degradan, pero la velocidad de este proceso depende de la capacidad del aditivo para protegerlos de la oxidación, explica Abbott. Para demostrar esta vulnerabilidad, los investigadores dejaron tapas de botellas de diferentes colores expuestas a la intemperie durante tres años. Las tapas negras, blancas y plateadas apenas mostraron cambios, mientras que las de colores rojo, verde y azul se fragmentaron notablemente, incluso en condiciones estáticas.


El estudio también analizó plásticos encontrados en una playa remota, confirmando resultados similares. Los investigadores enfatizan la importancia de diseñar plásticos con colores que prolonguen su durabilidad según su uso previsto. Por ejemplo, para objetos expuestos a la luz solar como muebles de exterior, marcos de puertas y ventanas, y cunetas, es recomendable evitar colores como rojo, verde y azul, y optar por blancos, negros o plateados para maximizar su vida útil.


Sarah Key, investigadora principal del proyecto en Leicester, sugiere que los fabricantes deben considerar tanto la reciclabilidad del material como la posibilidad de que se convierta en desecho al diseñar productos y envases de plástico. Además, enfatiza que para los plásticos diseñados para degradarse, como los envoltorios y tapas de botellas, se debe evitar el color negro para reducir su persistencia ambiental.


Los microplásticos, al integrarse en casi todos los ecosistemas del planeta, se convierten en parte de la cadena alimentaria, planteando riesgos para la salud humana. Aunque los efectos exactos de ingerir microplásticos aún se están investigando, estudios preliminares sugieren impactos negativos en el sistema endocrino, así como vínculos con cáncer y enfermedades coronarias.


Cómo un nuevo tipo de concreto podría convertir tu hogar en una gran batería


En un laboratorio en Cambridge, Massachusetts, hay una pila de cilindros de concreto negro, envueltos en líquido y conectados a cables. A simple vista, parecen inactivos, pero Damian Stefaniuk, accionando un interruptor, hace que estos bloques de concreto se iluminen con un LED. "Al principio no lo creía", recuerda Stefaniuk sobre la primera vez que la bombilla se encendió, pensando que podría ser un error. La emoción fue tal que invitó a estudiantes y profesores, quienes inicialmente también dudaban de su efectividad.

Este trozo de concreto podría transformar el almacenamiento de energía. Aunque las fuentes renovables como el sol, el viento y el mar prometen energía limpia e ilimitada, son intermitentes, lo que complica su uso continuo. Necesitamos almacenar esta energía en baterías, pero estas dependen de materiales como el litio, cuya oferta es insuficiente para satisfacer la demanda global, especialmente con el impulso hacia la descarbonización.


El litio se extrae en 101 minas y, según los analistas, estas no pueden satisfacer la creciente demanda. Además, la minería del litio consume mucha energía y agua y puede contaminar las fuentes locales. Por lo tanto, la búsqueda de alternativas para baterías es crucial. Stefaniuk y su equipo del MIT han desarrollado un supercondensador utilizando tres materiales básicos y económicos: agua, cemento y negro de carbón.


Supercondensadores


Los supercondensadores son eficientes para almacenar energía, superando a las baterías en velocidad de carga y durabilidad. Sin embargo, liberan energía rápidamente, lo que los hace menos adecuados para dispositivos que requieren suministro constante, como teléfonos o autos eléctricos. Stefaniuk cree que estos supercondensadores de cemento de carbono pueden ser clave para almacenar energía renovable.


"Si se puede escalar, esta tecnología puede resolver un problema crucial: el almacenamiento de energía renovable", afirma. En colaboración con el MIT y el Instituto Wyss de Harvard, se han planteado varias aplicaciones, como carreteras que almacenen energía solar para recargar vehículos eléctricos de forma inalámbrica o cimientos de casas que almacenen energía, haciendo las estructuras activas no solo como soporte, sino también como almacenamiento de energía.


Limitaciones


Todavía es un desafío. Actualmente, el supercondensador de concreto puede almacenar menos de 300 vatios-hora por metro cúbico, suficiente para una bombilla LED de 10 vatios durante 30 horas. Aunque parece poco en comparación con baterías tradicionales, una casa con 30-40 metros cúbicos de concreto podría cubrir las necesidades energéticas diarias. Stefaniuk señala que el uso generalizado del concreto podría hacerlo competitivo para almacenamiento energético.


El negro de carbón, altamente conductor, se combina con cemento y agua para formar un concreto con redes conductoras que se asemejan a raíces. Los supercondensadores se componen de dos placas conductoras con una membrana entre ellas, empapadas en cloruro de potasio, creando un campo eléctrico por la separación de cargas.


Los supercondensadores podrían almacenar exceso de energía de fuentes renovables, aliviando la presión en la red cuando el viento no sopla ni el sol brilla. "Una casa con paneles solares podría usar energía solar durante el día y la almacenada en los cimientos durante la noche", dice Stefaniuk.


Los supercondensadores no son perfectos. Aunque descargan energía rápidamente, no son ideales para suministro constante. Stefaniuk y su equipo trabajan en ajustar la mezcla para mejorar su rendimiento, pero no revelarán detalles hasta completar las pruebas.


Innovación Prometedora


Hay desafíos adicionales, como la reducción de la resistencia del concreto al aumentar el negro de carbón. Los investigadores buscan una mezcla óptima para uso estructural y energético. Aunque el concreto de carbono tiene menos dependencia del litio, su producción también genera CO₂, lo que limita su impacto ambiental. Sin embargo, Michael Short del Centro de Ingeniería Sostenible de la Universidad de Teesside considera que esta investigación abre nuevas posibilidades para usar estructuras construidas como almacenamiento energético.


Más investigación es necesaria para llevar estos desarrollos del laboratorio al mundo real. Short advierte que escalar proyectos puede ser complicado debido a desafíos de fabricación o limitaciones físicas y químicas. Sin embargo, hay avances hacia cemento de bajas emisiones, elaborado con subproductos industriales, que podrían mejorar el impacto ambiental de estos proyectos.


Proyectos como estos sugieren un futuro donde oficinas, carreteras y hogares jueguen un papel crucial en un mundo impulsado por energía limpia.


Fuente: https://www.bbc.com/mundo/articles/cp33rxz1en6o


La ingeniosa manera que encontró una isla de Zanzíbar para salvar sus corales


Las aguas alrededor de la isla Mnemba son tan claras que el arrecife de coral a diez metros de profundidad parece estar al alcance de la mano. Este colorido arrecife ovalado se extiende siete kilómetros desde la isla y es reconocido mundialmente por su belleza, lo que llevó al gobierno de Zanzíbar, una región semiautónoma de Tanzania, a designarlo como área de conservación marina. Los corales y la vida marina no solo son visualmente impactantes, sino que también sostienen la pesca y el turismo, esenciales para la comunidad local.

El cambio climático ha calentado las aguas, estresando al coral y provocando que expulse las algas de colores brillantes que le proporcionan nutrientes, resultando en el blanqueamiento y eventual muerte del coral. El arrecife también ha sufrido por prácticas de pesca invasivas, como la pesca con dinamita, y por daños causados por barcos turísticos y buceadores no regulados.


"La disponibilidad de pescado en el pasado comparada con la actual muestra una gran diferencia", comenta Juma Mshindani, un pescador local. “Antes había mucho pescado, pero ahora, la cantidad de personas y métodos de pesca han aumentado, usando trampas dañinas como redes y sedales”. Algunos pescadores recurren a equipos improvisados como mosquiteros y redes de arcos de fútbol debido a su bajo costo.


Hace tres años, el daño al arrecife de Mnemba fue tan severo que la comunidad entendió que si no trabajaban para conservarlo, desaparecería y perderían sus medios de vida. 


En septiembre de 2021, las comunidades locales colaboraron con las organizaciones de turismo responsable "&Beyond" y "African Foundation" para reparar el arrecife, proteger el área de conservación marina y apoyar la pesca sostenible. Construyeron estructuras de acero con forma de estrellas de mar y tortugas, fijándolas al arrecife y plantándolas con coral recién cultivado en un vivero submarino. Tres años después, el 80% de la cobertura del coral se ha restaurado.


"Es como si hubieran crecido por sí solos", dice la experta en conservación Hija Uledi. “Hemos restaurado el arrecife y no se distingue de los naturales. Ahora tienen peces alrededor. El trabajo es excelente y se pueden ver muchas especies”.


Camilla Floros, directora de programas de Oceans Without Borders, dice que el uso de materiales naturales del arrecife es crucial. “Usar materiales inadecuados para arrecifes artificiales puede ser perjudicial. Hemos usado roca de coral natural”, dice, refiriéndose a los sitios de trasplante del coral recién cultivado. Según Floros, el apoyo comunitario es esencial para el éxito del proyecto. "Discutimos cada nueva iniciativa con la comunidad y obtenemos su aprobación".


Atuwa Omar, una residente local, participó en la restauración. Antes, cuidaba a su hijo pequeño, pero ahora, como guía de conservación, apoya a su familia y la educación de su hijo. Es la única mujer en el proyecto, enfrentando desafíos y oposición, pero cree que el trabajo no debería tener restricciones de género.


Restaurar el arrecife no solo implica reemplazar coral, sino también limitar prácticas de turismo y pesca dañinas. "La zona enfrentó una presión turística significativa, con 200 barcos y 400 turistas en un área de solo 200 metros cuadrados", dice Bakari Jaha, coordinador de la Fundación África Zanzíbar. Para preservarla, se limitó el número de turistas a 80 y se aumentó el costo de visita de $3 a $25, mejorando la preservación del medio ambiente y los ingresos.


La pesca, que causaba daños importantes, ha sido suspendida en áreas de restauración. “Hemos visto cambios positivos, como la disminución de prácticas ilegales y un mayor conocimiento sobre métodos de pesca sostenibles”, dice el pescador Mshenga Ally.


El gobierno de Zanzíbar planea expandir el éxito del proyecto de Mnemba a otras áreas amenazadas. “Hemos identificado 14 áreas para preservación y colocado boyas para prohibir la pesca”, dice Makame Omar Makame, director del Departamento Marino de Zanzíbar. Las presiones sobre los arrecifes de Zanzíbar reflejan las amenazas globales a los corales. El proyecto de Mnemba puede servir como modelo para otras áreas en riesgo. “La relación entre el mar y los corales es crucial para la salud de los océanos. Hemos visto la regeneración de corales a profundidades significativas”, concluye Jaha, subrayando el objetivo de restaurar los arrecifes a su estado original.


Fuente: https://www.bbc.com/mundo/articles/c9rr004wveeo


Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques: 5 cosas que debes saber


En Nueva York, se llevó a cabo una reunión que aborda los principales desafíos de los bosques, vitales para humanos, animales y plantas, y cómo avanzar hacia su desarrollo sostenible.

El Foro sobre los Bosques se inauguró el 10 de junio de este año en la sede de la ONU en Nueva York. Desde Estados miembros hasta socios de la sociedad civil, discutieron la gestión sostenible de este recurso esencial.


La gestión sostenible de los bosques, la lucha contra la desertificación, la reversión de la degradación de tierras y la detención de la pérdida de biodiversidad son objetivos clave del ODS 15, centrado en la vida terrestre, donde los bosques juegan un papel crucial.


Noticias ONU presenta 5 datos esenciales sobre el Foro y los bosques:


1. Los bosques son esenciales para la vida en la Tierra


Los bosques cubren el 31% de la superficie terrestre, contienen más del 80% de la biodiversidad terrestre y almacenan 296 gigatoneladas de carbono, superando la cantidad en la atmósfera.


En 2018, había 3970 millones de hectáreas de bosque, representando el 30,8% de la superficie terrestre. Los ecosistemas forestales y montañosos proveen más del 75% del agua renovable, abasteciendo a más de la mitad de la población mundial. Sin embargo, el crecimiento demográfico, la expansión urbana y los cambios en el uso del suelo y el clima afectan la cantidad y calidad del agua de estos ecosistemas.


2. Apoyan nuestro bienestar y medios de vida


Miles de millones dependen de los bosques para subsistencia, empleo e ingresos. Dos mil millones de personas, un tercio de la población mundial, y dos tercios de los hogares en África, dependen de la leña para cocinar y calentarse.


Los bosques proporcionan fibra, combustible, alimentos y forraje, y son vitales para millones de personas, especialmente las más pobres. Además, 2400 millones de personas usan la madera para cocinar. Los bosques ayudan a mitigar el cambio climático y mejoran la calidad del suelo, aire y agua. Gestionados sosteniblemente, también proveen materias primas renovables, cruciales para economías circulares.


3. Los bosques sanos contribuyen a la salud de las personas


Los bosques y árboles proporcionan aire y agua limpios, sostenemos independientemente de dónde vivamos. Las enfermedades zoonóticas, que representan el 75% de las enfermedades infecciosas emergentes, suelen surgir cuando se destruyen paisajes naturales. Restaurar bosques y plantar árboles es esencial para un enfoque integrado de "una sola salud" para personas, especies y el planeta, según la OMS.


4. Los bosques siguen en peligro


La FAO indica que, aunque la deforestación global se está ralentizando, sigue siendo un problema grave. Cada año se pierden 10 millones de hectáreas de bosques, una superficie similar a Corea del Sur. Los bosques enfrentan amenazas como la tala ilegal, incendios forestales, contaminación, enfermedades, plagas, fragmentación y el cambio climático.


Entre 2000 y 2018, casi el 90% de las pérdidas forestales ocurrieron en zonas tropicales, principalmente en América del Sur y Asia. Sin embargo, América del Sur logró reducir la deforestación casi a la mitad en la última década.


Las principales causas de deforestación son la agricultura (50%), la ganadería (38%) y el desarrollo urbano (6%). La conversión de tierras de cultivo y pastoreo es el principal motor de la deforestación en todas las regiones, excepto en Europa.


5. Restaurar los bosques es clave para un futuro sostenible


Se estima que dos mil millones de hectáreas de tierras degradadas podrían ser restauradas. Revitalizar bosques degradados es crucial para aumentar la superficie forestal mundial en un 3% para 2030, creando empleos, previniendo la erosión del suelo, protegiendo cuencas hidrográficas, mitigando el cambio climático y salvaguardando la biodiversidad.


Los bosques gestionados sosteniblemente contribuyen a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y los Objetivos Forestales Mundiales del Plan Estratégico de la ONU para los Bosques se basan en sus vínculos con la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.


 

El proyecto Guardianas y guardianes de territorios moviliza a la juventud mexicana en la restauración medioambiental


El cerro del Tepepolco tiene a su ángel guardián. Motivado por la protección del medio ambiente, la historia de su natal Iztapalapa y la reconstrucción del tejido social, Ángel Villagrán se ha convertido en un “guardián de su territorio”. El Tepepolco, también conocido como Cerro del Peñón Viejo, es un volcán inactivo en el oriente de la Ciudad de México con valor histórico y sagrado. Sin embargo, la minería y el crecimiento urbano han dañado su suelo, flora y fauna.

La historia de Ángel comenzó con una caminata en el Tepepolco, que le reveló su importancia. Inspirado por otros jóvenes, Ángel decidió protegerlo a través de la Red Socioambiental Paraíso y Paz, un colectivo autogestivo. "Es un cerro muy seco y herido, solo queda el 30% de lo que fue. Tratamos de rescatarlo lo más que podemos", dice Ángel, filósofo de profesión. Cada 15 días realizan tequios (trabajo comunitario) para eliminar maleza, plantar magueyes y reforestar con árboles nativos. También organizan actividades culturales como caminatas temáticas y observación de aves.


Ángel y su colectivo están cerca de obtener la Declaratoria del Tepepolco como Área de Valor Ambiental (AVA), lo que ofrecería protección federal y mejor mantenimiento para evitar asentamientos irregulares, deslaves, tiraderos de basura, inseguridad, quema de áreas verdes, vandalismo, erosión y deforestación.


En México, la CONANP administra 226 Áreas Naturales Protegidas (ANP), sumando 93.807.804 hectáreas. También apoya la gestión de 579 Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC), cubriendo 1.265.745 hectáreas. Algunas áreas han sido declaradas con el apoyo de la FAO en México.


Juventudes: la gran apuesta


Ángel impulsa la Declaratoria del Tepepolco como AVA gracias al programa “Guardianas y Guardianes de Territorios”, desarrollado en el Centro de Educación Ambiental y Cultural “Muros de Agua-José Revueltas” en colaboración con la CONANP y la FAO. El programa promueve el cuidado del medio ambiente desde un enfoque sociocultural y de derechos humanos, con las juventudes como agentes de cambio.


El proyecto consta de tres etapas: la convocatoria, un proceso formativo de 15 días en Islas Marías, y un acompañamiento técnico de un año. En el curso, los guardianes son capacitados por especialistas en actividades socioambientales. Durante el año de acompañamiento, se les apoya en la vinculación con redes y dependencias gubernamentales. Ningún guardián cobra por su trabajo, lo hacen por convicción.


“La apuesta está en las juventudes. Ver su trabajo diario, a pesar de estudiar, y su convicción de transformar su vida, es impresionante”, destaca Yazuli Pérez, del Centro de Educación Ambiental y Cultural “Muros de Agua-José Revueltas”. “Es alentador y esperanzador. Hay que tomar los espacios para defender el territorio y la vida”.


Acciones urgentes y participación colectiva


Para Lina Pohl, representante de la FAO México, el proyecto es crucial porque demuestra la necesidad del involucramiento comunitario en la preservación de los ecosistemas. "No es una tarea solo del Estado. Es tarea de todos", dice Pohl. "Los recursos naturales están amenazados y todos tenemos un papel que jugar".


La FAO México impulsa proyectos para prevenir y revertir la degradación de los ecosistemas, como la restauración de corredores biológicos, la promoción de una agricultura y pesca sostenibles, el trabajo con comunidades indígenas y la protección de semillas.


Guardianas y guardianes que inspiran con el ejemplo


Más de 340 jóvenes de todo México han sido capacitados en el proyecto. Conoce otros ejemplos de su trabajo en Campeche, Quintana Roo y Jalisco.


Crianza de abejas meliponas para conservar manglares en Campeche


Benhur Ortegon, joven indígena maya, participa en la capacitación en meliponicultura en Isla Arena, Calkiní. Ha liderado proyectos que empoderan a pequeños productores y promueven prácticas agroecológicas y comercio justo.


Divulgación ambiental y zoología


Noel Álvarez, de Jalisco, lidera "La bitácora del cuervito", un proyecto de divulgación científica en Instagram sobre zoología. Con más de 25 infografías publicadas, Noel también participa en conferencias y talleres.


Capacitación sobre abejas para niñas y niños mayas


Marisol Ka May, apicultora de Quintana Roo, imparte talleres en lengua maya sobre la importancia de los insectos productores de miel a niños de 7 a 11 años en la escuela Benito Juárez. Tiene experiencia en el manejo de abejas sin aguijón y apis mellifera, y ha participado en proyectos de investigación.


Fuente: https://news.un.org/es/story/2024/04/1529186


¿Estás listo para dejar la moda rápida? Así funciona la "moda lenta"


Los expertos explican que un precio más alto no necesariamente indica mejor calidad, y que la moda lenta está disponible a diversos precios. Muchos hemos comprado ropa barata por capricho, solo para usarla una vez o nunca, dejándola olvidada en el armario. Incluso puede que hayas adquirido zapatos similares a los que ya tenías, o que una prenda se haya desintegrado tras un solo lavado, terminando en la basura.


Estas experiencias con la "moda rápida" suelen causar culpa, no solo por el gasto, sino también por fomentar el trato poco ético a los trabajadores y el impacto ambiental de la ropa desechada. 


"La moda rápida se caracteriza por precios muy bajos, materiales baratos, salarios insuficientes para los trabajadores, y estrategias de marketing agresivas", dice Jennifer Walderdorff, consultora de moda sostenible. "En contraste, la moda lenta utiliza materiales de mayor calidad, paga justamente a los trabajadores y opera de manera más consciente, a diferencia de la moda rápida, que sigue microtendencias fugaces".


Aunque la conciencia sobre los costos humanos y ambientales de la moda rápida va en aumento, no todos pueden comprar de manera más sostenible debido a la inflación y la falta de opciones de tallas sostenibles. Sin embargo, los expertos aseguran que no es necesario gastar una fortuna para comprar de manera ética. Aquí te mostramos cómo comenzar.


Reducir, reutilizar, reciclar: la clave de la moda sostenible


El primer paso es revisar lo que ya tienes. La estilista y experta en moda sostenible Roberta Lee sugiere hacer una "auditoría" de tu armario al menos una vez al año para decidir qué conservar, donar o vender. Evalúa cada prenda por su ajuste, estado y versatilidad, y organiza tus prendas para identificar lo que falta o lo que está duplicado.


Las prendas que cumplen con los requisitos pero necesitan reparación pueden ser remendadas o rediseñadas con la ayuda de un sastre. Walderdorff recomienda reparar la ropa para prolongar su vida útil: reemplazar botones, coser agujeros y teñir prendas manchadas. A excepción de las medias, "casi todo se puede arreglar", añade.


Si realmente necesitas algo nuevo, invierte en prendas atemporales, sugiere Lee. Busca piezas de corte clásico que no pasen de moda y que puedas combinar con cualquier estilo. "La moda lenta no se trata solo de comprar, sino de adoptar una mentalidad consciente", dice Lee. "Piensa en cómo una nueva prenda se integrará con lo que ya tienes. Si no puedes imaginar múltiples usos, no la compres".


Comprar ropa usada y reciclar la inservible


Comprar ropa de segunda mano es una excelente manera de encontrar prendas asequibles y de calidad. Según un estudio reciente, la ropa de segunda mano de calidad puede durar más que la moda rápida, lo que la hace más económica a largo plazo.


Sin embargo, Alana James, diseñadora de moda y profesora adjunta en la Universidad de Northumbria, advierte que comprar en exceso, incluso de segunda mano, puede ser contraproducente. 


Si tu ropa ya no puede arreglarse, el reciclaje es una opción, aunque implica emisiones significativas y puede ser difícil para prendas de materiales mixtos. Por eso, es mejor invertir en piezas de un solo material.


Cómo evaluar etiquetas, materiales y precios al comprar ropa nueva


Las etiquetas pueden ser engañosas. Algunas marcas usan frases como "diseñado en" en lugar de "fabricado en" para parecer más exclusivas, dice Walderdorff. En lugar de enfocarte en el lugar de fabricación, revisa las prácticas de cada marca. Lee dirige el Directorio de Marcas Éticas, que enumera unas 100 empresas comprometidas con la sostenibilidad. Good on You también ofrece una guía de marcas éticas y sostenibles.


Aunque algunas prendas de moda rápida son costosas, no siempre significan mejor calidad. "Las prendas de precio medio a menudo están mal hechas, con materiales mixtos de baja calidad", dice Walderdorff. Fíjate en detalles como costuras bien hechas y materiales duraderos.


Elegir tejidos naturales como el algodón en lugar de sintéticos tiene ventajas, pero no es una solución perfecta. Las fibras naturales tratadas con tintes pueden perder sus propiedades biodegradables, advierte James.


En su lugar, compra ropa de mayor calidad que no necesites reemplazar con frecuencia. Busca signos de buena confección, como costuras apretadas y telas que mantengan su forma.


Reconocer las señales de la moda rápida y apoyar marcas responsables


Algunas marcas, como Shein y Temu, son sinónimos de moda rápida y lanzan nuevas prendas con frecuencia. "La moda rápida se caracteriza por ciclos de vida cortos y una amplia gama de productos", explica Walderdorff.


James señala que es un desafío discernir qué marcas realmente practican la sostenibilidad. Lee advierte contra las marcas que incentivan el consumo excesivo ofreciendo descuentos por devolver ropa usada. Cada compra apoya los valores de una marca, afirma James: "Ser consciente de tus compras y su impacto es crucial”.


Fuente: https://www.nationalgeographic.es/medio-ambiente/2024/06/moda-lenta-renunciar-moda-rapida-asi-funciona


La conexión entre eventos meteorológicos extremos y el cambio climático es más evidente que nunca

Los expertos señalan que vincular directamente tormentas específicas con el cambio climático puede ayudar a la gente a comprender la urgencia de la crisis actual. Hace diez años, los científicos podían afirmar con cierta seguridad que huracanes, olas de calor, inundaciones, sequías o incendios forestales eran más intensos debido al cambio climático, pero raramente podían cuantificar su impacto exacto. Hoy en día, gracias a la combinación de conocimientos humanos, modelos matemáticos, datos meteorológicos precisos y supercomputadoras, es posible calcular las huellas climáticas de muchos eventos meteorológicos significativos.


El propósito de esta atribución climática es mostrar hasta qué punto los gases de efecto invernadero, resultantes de la quema de combustibles fósiles, están relacionados con los fenómenos meteorológicos observados.


"Queremos que todos comprendan cómo las acciones humanas influyen en la intensidad y frecuencia de los eventos extremos", dice Joyce Kimutai, climatóloga de la organización sin fines de lucro World Weather Attribution (WWA), con sede en Londres, que lidera esta investigación. "No estamos diciendo que el cambio climático haya causado un evento meteorológico específico. Lo que decimos es: 'Este es el grado en que el cambio climático lo ha alterado'".


Se han investigado más de 400 eventos meteorológicos extremos, muchos de ellos recientes, para determinar cómo el cambio climático ha influido en su magnitud. 


Por ejemplo, los investigadores de Climate Central, una organización sin fines de lucro que colabora con la WWA, encontraron que la ola de calor del verano pasado en el suroeste de Estados Unidos (donde las temperaturas en julio fueron unos seis grados centígrados por encima de lo normal) fue cinco veces más probable debido al cambio climático. Estas olas de calor "no son meras coincidencias", y se volverán mucho más frecuentes si el mundo no abandona rápidamente los combustibles fósiles, afirma Andrew Pershing, científico principal de la investigación de atribución de Climate Central.


El cambio climático ha exacerbado el calor, las inundaciones y las tormentas

Los eventos meteorológicos complejos son causados por diversos factores ambientales, como los sistemas de alta o baja presión y las corrientes en chorro. Sin embargo, el aumento de la temperatura del aire y la superficie de los océanos, otro factor importante, ha agravado muchos desastres recientes.


Los científicos han calculado, por ejemplo, que las precipitaciones totales de seis de los principales huracanes que azotaron la costa atlántica en los últimos 20 años (Katrina, Irma, María, Harvey, Dorian y Florence) fueron de cuatro a 15 veces más intensas (dependiendo del huracán) de lo que habrían sido si la Tierra hubiera estado más fría.


Según un análisis de Climate Central, la inusualmente cálida semana de Navidad del año pasado en el Medio Oeste se debió al menos dos veces más al cambio climático. Aunque algunos culpan de esas Navidades sin nieve a El Niño, sin el calentamiento global la zona podría haber recibido alguna nevada.


Según la WWA, las olas de calor, que en la era preindustrial se producían una vez cada 10 años, son ahora tres veces más frecuentes y 1.2 grados centígrados más calientes. La ola de calor sin precedentes que afectó al noroeste del Pacífico y el oeste de Canadá en el verano de 2021 habría sido prácticamente imposible sin el cambio climático.


¿Podría haberse salvado tu casa?

Los científicos ahora calculan y difunden estas huellas climáticas pocos días o semanas después de un evento meteorológico extremo, cuando la gente está más atenta, dice Michael Wehner, científico del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley del Departamento de Energía de EE.UU. en California.


Relacionar rápidamente el suceso con los gases de efecto invernadero "ayuda a la gente a darse cuenta de que el cambio climático no es un problema de nuestros hijos ni de nuestros nietos. Están ocurriendo cosas importantes ahora", afirma Wehner. Cuando comenzaron las lluvias torrenciales en Dubái a mediados de abril de este año (con hasta 25 centímetros de lluvia en menos de dos días), los investigadores de la WWA analizaron los datos. Una semana después de la lluvia, informaron que un evento de este tipo era el doble de probable en el clima actual.


Otro objetivo reciente es documentar las repercusiones adicionales del evento, no solo el aumento de las probabilidades. Por ejemplo, los investigadores determinaron que el huracán Harvey, que azotó Houston en 2017, contenía un 19% más de precipitaciones de lo que habría producido sin el cambio climático, señaló Wehner en un artículo publicado en Physics Today. Luego calcularon lo que esto significaba para los residentes: un 14% más de zonas inundadas y una cuadruplicación de las pérdidas económicas en lo que finalmente fue una tormenta de 90,000 millones de dólares.


Las personas que viven en la trayectoria de la tormenta pueden incluso revisar el mapa del modelo de inundaciones de Wehner para saber si su casa se habría salvado en ausencia del cambio climático, algo que él estima que ocurrió en el 32% de las casas dañadas.


Algunos eventos meteorológicos son más difíciles de descifrar

La ciencia de la atribución se basa en modelos climáticos que muestran el impacto de los gases de efecto invernadero en el planeta, combinados con datos meteorológicos actuales de estaciones terrestres y satélites, información histórica de conjuntos de datos globales y otras fuentes.


También se utilizan técnicas estadísticas extraídas de la epidemiología, que analizan las contribuciones relativas de diversos factores, como el hábito de fumar, los antecedentes familiares y la obesidad, cada uno de los cuales contribuye a las probabilidades de enfermedad cardiaca de una población.


Las olas de calor son más fáciles de calcular que los huracanes, y las sequías son las más difíciles de todas, afirma Kimutai. La sequía requiere conocer no solo cuánto ha llovido o dejado de llover, sino también los niveles de humedad del suelo, las tasas de evaporación del aire y otros datos. En muchas partes del mundo, especialmente en los países subdesarrollados, no existen estos datos actuales e históricos.


Los eventos extraordinarios también son un reto. El cambio climático está aumentando la frecuencia de eventos que ocurrían una vez cada cien años a 10 o 20 años. Con la ola de calor del noroeste del Pacífico, por ejemplo, "tenemos más de 100 años de datos, pero no había nada igual", afirma Wehner.


La mayoría de los estudios se han centrado en el clima extremo, pero la vida cotidiana también es diferente de lo que habría sido sin el cambio climático, dice Pershing. Por eso, hace dos años, Climate Central puso en marcha su sitio web sobre el "cambio climático", que detalla cómo las previsiones de siete días en cada zona de EE.UU. difieren de sus normas históricas.


Los visitantes del sitio de Minnesota se enteraron el invierno pasado de que muchos días eran mucho más cálidos de lo habitual, algo que el cambio climático hacía tres veces más probable.


Este tipo de evento cotidiano puede no atraer un informe llamativo de los científicos de atribución, dice Pershing, "pero sin duda fue importante para los residentes que viven allí”.


Fuente: https://www.nationalgeographic.es/ciencia/2024/06/relacion-fenomenos-meteorologicos-extremos-cambio-climatico-explicacion-evidencias


 

Coldplay disminuye sus emisiones de carbono en un 59% durante la gira 'Music Of The Spheres'


Desde el inicio de su gira 'Music Of The Spheres' en 2021, Coldplay se comprometió a reducir en al menos un 50% sus emisiones directas, es decir, las derivadas de la producción del espectáculo y del transporte de mercancías, banda y trabajadores. La banda ha logrado reducir sus emisiones directas de carbono en un 59% durante los dos primeros años de esta gira, gracias a diversas iniciativas como el uso de bicicletas eléctricas, pistas de baile cinéticas y pulseras LED reciclables.

Esta cifra ha sido verificada por la Iniciativa de Soluciones Ambientales del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), comparando cada espectáculo con los de su última gira en estadios en 2016-2017. Coldplay comunicó estos logros a través de su página web, recordando su compromiso inicial de reducir las emisiones en al menos un 50%.


Además, en 2023, Coldplay realizó 13 espectáculos utilizando exclusivamente un sistema de batería girable reciclado a partir de baterías BMW i3 y generó una media de 17 kilovatios hora (kWh) de potencia por espectáculo mediante instalaciones solares, pistas de baile cinéticas y bicicletas eléctricas, suficiente para impulsar su actuación en el escenario C cada noche.


La banda también ahorró más de 3,000 toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente (tCO2e) comprando Combustible Sostenible de Aviación para sus vuelos y estableció 23 asociaciones con proveedores de viajes ecológicos para facilitar el transporte de los fans a los espectáculos con bajas emisiones de carbono.


Además, Coldplay ha desviado el 72% de todos los residuos de la gira de los vertederos, enviándolos para su reutilización, reciclaje y compostaje. Han donado 9,625 comidas y 90 kilos de artículos de higiene a personas sin hogar desde el catering de la gira.


Han implementado dos interceptores fluviales para limpiar los ríos con la iniciativa Ocean Cleanup y han anunciado la plantación y apoyo hasta la madurez de siete millones de árboles a través de la iniciativa One Tree Planted, uno por cada asistente a sus conciertos.


Por último, la banda ha ofrecido apoyo financiero a organizaciones ambientalistas como ClientEarth, The Ocean Cleanup, Climeworks, Project Seagrass, Sustainable Food Trust, Cleaner Seas Group, Food Forest Project, Knowledge Pele, Conservation Collective y otras. "Como banda y como industria, estamos muy lejos de donde debemos estar en esto", han declarado. "Pero estamos agradecidos por la ayuda de todos hasta ahora y saludamos a todos los que se esfuerzan por impulsar las cosas en la dirección correcta", añadieron.


Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/arteseideas/Coldplay-reduce-en-un-59-sus-emisiones-de-carbono-durante-su-gira-Music-Of-The-Spheres-20240604-0021.html