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viernes, 6 de febrero de 2026

  • febrero 06, 2026


El aumento de las olas de calor asociado al cambio climático no solo representa un problema ambiental, sino también una creciente amenaza para la salud cerebral. Las temperaturas extremas sostenidas afectan múltiples funciones del organismo y elevan el riesgo de trastornos neurológicos, deterioro cognitivo y crisis mentales, incluso en personas previamente sanas.

Un órgano especialmente sensible al calor

Investigaciones recientes advierten que el cerebro es particularmente vulnerable a los incrementos de temperatura corporal debido a su alto consumo energético y su delicado equilibrio térmico. La exposición prolongada al calor puede provocar deshidratación, agotamiento y golpes de calor que alteran procesos neurológicos esenciales, afectando la memoria, la concentración y la capacidad de respuesta.

En escenarios de calor extremo también se han observado mayores episodios de confusión, pérdida de memoria y alteraciones cognitivas temporales, señales que reflejan el impacto directo de la temperatura sobre el funcionamiento neuronal.

Mayor riesgo para enfermedades neurológicas

Las olas de calor agravan diversas condiciones médicas preexistentes. Personas con epilepsia pueden experimentar un incremento en la frecuencia de convulsiones, mientras que quienes viven con esclerosis múltiple suelen presentar mayor fatiga y deterioro cognitivo. Asimismo, las migrañas tienden a intensificarse y aumenta el riesgo de complicaciones asociadas a accidentes cerebrovasculares.

Incluso en la población general, el calor extremo reduce la capacidad de atención, altera la toma de decisiones y puede favorecer conductas impulsivas, debido a la sensibilidad de las neuronas a pequeñas variaciones de temperatura.

Adultos mayores y poblaciones vulnerables

Los adultos mayores constituyen uno de los grupos más expuestos, ya que el calor prolongado puede afectar regiones cerebrales vinculadas con la memoria y el aprendizaje, como el hipocampo. Además, ciertos medicamentos psiquiátricos o neurológicos interfieren con la regulación térmica del cuerpo, aumentando el riesgo de hipertermia y complicaciones severas.

Datos recientes del Centro Climático de la Cruz Roja y la Media Luna Roja indican que el calor extremo afectó en 2024 a miles de millones de personas en todo el mundo, lo que refleja la magnitud del problema sanitario emergente.

Consecuencias sociales y desafíos sanitarios

El impacto de las altas temperaturas también se refleja en el aumento de hospitalizaciones psiquiátricas, crisis epilépticas y episodios de deterioro cognitivo agudo. Diversos estudios han detectado incrementos en las tasas de suicidio durante periodos prolongados de calor, lo que evidencia la relación entre clima extremo y salud mental.

A pesar de estos riesgos, muchos planes de prevención climática aún no incorporan plenamente la dimensión neurológica y psicológica del problema, lo que limita la preparación de los sistemas de salud frente a futuras emergencias térmicas.

Preparación ante un escenario climático más extremo

Especialistas recomiendan fortalecer campañas de prevención, crear refugios climáticos para poblaciones vulnerables y reforzar el seguimiento médico de personas con trastornos neurológicos o psiquiátricos durante episodios de calor intenso.

En un mundo donde las temperaturas récord serán cada vez más frecuentes, comprender la relación entre calor extremo y salud cerebral resulta clave para diseñar estrategias de adaptación que protejan no solo el cuerpo, sino también la estabilidad cognitiva y emocional de millones de personas.

  • febrero 06, 2026


El concepto de vivienda sustentable evoluciona rápidamente y hoy tiene como referente a las llamadas casas Net Zero, edificaciones diseñadas para producir, en el balance anual, la misma cantidad de energía que consumen. Este modelo, impulsado por la crisis climática, el incremento de los costos eléctricos y la necesidad de reducir emisiones contaminantes, comienza a posicionarse como una de las principales tendencias en el sector habitacional.

Especialistas en arquitectura sostenible señalan que el éxito de estas construcciones depende de integrar tres elementos clave: diseño eficiente, reducción del consumo energético y generación de energía renovable. Cuando estos factores funcionan de manera coordinada, es posible alcanzar un balance energético igual o superior a cero, reduciendo significativamente el gasto eléctrico doméstico.

Reducir el consumo: el primer paso del modelo Net Zero

Antes de producir energía, las viviendas Net Zero se enfocan en minimizar la demanda energética. Para lograrlo, incorporan aislamiento térmico de alto rendimiento, envolventes herméticas que evitan pérdidas de temperatura y ventanas de alta eficiencia que reducen los intercambios térmicos con el exterior.

Estas medidas disminuyen considerablemente el uso de calefacción y aire acondicionado, responsables de gran parte del consumo energético en los hogares. Muchos proyectos adoptan criterios del estándar Passivhaus, que incluye ventilación mecánica con recuperación de calor, triple acristalamiento y orientación arquitectónica diseñada para aprovechar la radiación solar.

Energía limpia y autonomía residencial

Una vez optimizada la eficiencia, el consumo restante se cubre mediante fuentes renovables. Los sistemas solares fotovoltaicos son los más utilizados, aunque también se suman tecnologías como pequeños aerogeneradores domésticos o soluciones geotérmicas. La energía producida suele almacenarse en baterías, lo que permite mantener el suministro durante la noche o en periodos de baja generación.

En desarrollos más avanzados, las viviendas se conectan a redes inteligentes capaces de gestionar automáticamente el uso energético, optimizando el consumo y reduciendo desperdicios.

Impacto económico, ambiental y social

Los beneficios de este modelo van más allá del ahorro en facturas eléctricas. Al disminuir la dependencia de energías convencionales, las casas Net Zero reducen directamente la huella de carbono de los hogares, al tiempo que ofrecen mayor estabilidad ante cortes de energía o crisis energéticas.

Además, estas construcciones mejoran el confort térmico y la calidad del aire interior, creando espacios más saludables para sus habitantes. En distintos países, el interés por este tipo de vivienda crece a medida que avanzan tecnologías como la domótica, la captación solar y los sistemas de reutilización de agua.

Hacia un nuevo paradigma habitacional

El avance de las casas Net Zero refleja un cambio cultural en la manera de concebir la vivienda. Aunque la inversión inicial puede ser mayor que en la construcción tradicional, el ahorro acumulado en energía permite recuperar el costo en pocos años.

Con la presión global por reducir emisiones y la búsqueda de mayor autonomía energética, este modelo anticipa un escenario en el que cada hogar funcione como una pequeña planta de generación limpia, redefiniendo el futuro de la vivienda sostenible.

  • febrero 06, 2026


Un equipo de investigadores logró extraer y analizar ARN funcional del tigre de Tasmania (tilacino), especie desaparecida en el siglo XX, marcando un avance significativo en el estudio genético de organismos extintos. El hallazgo permite conocer no solo la composición genética del animal, sino también la actividad de sus genes, es decir, cómo funcionaban en los tejidos vivos.

El análisis se realizó a partir de un ejemplar preservado desde finales del siglo XIX, lo que demuestra que las colecciones de museos pueden conservar material genético útil incluso después de más de un siglo. Este descubrimiento amplía las posibilidades de la investigación biológica al ofrecer información dinámica sobre especies desaparecidas.

Hasta ahora, los estudios de ADN antiguo proporcionaban una visión estática del genoma. En cambio, el ARN permite observar procesos celulares activos en diferentes tejidos. Aunque este material genético es extremadamente frágil y se pensaba imposible de recuperar tras décadas fuera de un organismo vivo, las condiciones de conservación secas y estables del espécimen evitaron su degradación completa. Con técnicas de secuenciación avanzada, los científicos lograron analizar millones de fragmentos y reconstruir con precisión procesos biológicos del animal.

Los resultados revelaron que el tejido muscular del tilacino contenía genes relacionados con la contracción muscular y el uso eficiente de la energía, lo que sugiere adaptaciones para el movimiento sostenido. En muestras de piel, se identificaron genes asociados a la producción de queratina, además de rastros de hemoglobina que indican el estado del ejemplar al momento de su preparación. La coherencia funcional de estos datos confirma la viabilidad del ARN antiguo para investigaciones evolutivas y ecológicas.

El tigre de Tasmania, un marsupial carnívoro que habitó Australia y Tasmania, desempeñaba un papel clave como depredador tope. Su desaparición, provocada principalmente por la caza intensiva y la pérdida de hábitat, alteró los ecosistemas locales. Comprender su biología funcional permite dimensionar mejor las consecuencias ecológicas de su extinción y resalta la importancia de conservar especies actuales que cumplen funciones similares.

Además, el estudio identificó microARN implicados en la regulación genética y señales de antiguos virus de ARN, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre evolución viral a partir de especímenes históricos. Este enfoque, conocido como paleotranscriptómica, ofrece herramientas inéditas para estudiar los efectos profundos de la pérdida de biodiversidad.

El avance también subraya el valor científico de los museos de historia natural, cuyas colecciones funcionan como auténticos archivos biológicos capaces de aportar información clave para comprender el pasado y contribuir a la prevención de futuras extinciones.

jueves, 5 de febrero de 2026

  • febrero 05, 2026


La ciudad de Ámsterdam se convertirá en la primera capital del mundo en vetar la publicidad de carne en la vía pública, una medida que entrará en vigor el 1 de mayo tras su aprobación oficial en enero. La decisión modifica la normativa municipal para impedir anuncios de productos cárnicos en vallas, pantallas publicitarias, estaciones de transporte y otros espacios abiertos, aunque permitirá su promoción dentro de los establecimientos que los venden o en las inmediaciones de estos.

El objetivo de la iniciativa no es prohibir el consumo de carne, sino limitar su promoción masiva en espacios comunes, especialmente debido al impacto ambiental asociado a su producción. La regulación también incluye restricciones a la publicidad de vuelos, cruceros, combustibles fósiles y vehículos de gasolina, todos considerados productos con alta huella climática.

La propuesta fue respaldada por la mayoría del consejo municipal y presentada por partidos que impulsan políticas climáticas y de bienestar animal. Forma parte de una estrategia más amplia que busca fomentar dietas más saludables y sostenibles, con la meta de que para 2050 al menos la mitad de la alimentación de la población sea de origen vegetal.

Diversos organismos internacionales, incluida la ONU, han señalado que la producción de alimentos de origen animal —especialmente carnes rojas y lácteos— genera mayores emisiones de gases de efecto invernadero que los alimentos vegetales. Organizaciones ambientales y de nutrición consideran que reducir la promoción de estos productos puede contribuir tanto a disminuir las emisiones como a impulsar cambios en los hábitos alimentarios.

Aunque Ámsterdam es la primera capital en aplicar esta medida, otras ciudades neerlandesas ya han adoptado restricciones similares en años recientes, lo que apunta a una tendencia creciente en políticas públicas orientadas a reducir el impacto climático del sistema alimentario.

  • febrero 05, 2026

La posible decisión del Gobierno federal de retomar la fractura hidráulica para la extracción de gas y petróleo ha abierto tensiones dentro del propio bloque gobernante. Legisladores de Morena y del Partido del Trabajo (PT) ya adelantaron su rechazo a la medida, mientras que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) respalda la estrategia al considerarla necesaria para fortalecer la producción energética nacional.

Durante el sexenio anterior, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador se pronunció en repetidas ocasiones contra el fracking e incluso promovió una reforma constitucional para prohibirlo; sin embargo, la iniciativa no fue aprobada en el Congreso. Ese vacío legal permite ahora que la actual administración analice impulsar nuevamente esta técnica, con el argumento de reducir la dependencia del gas importado desde Estados Unidos y aprovechar reservas detectadas en estados como Coahuila, Tamaulipas y Veracruz. La extracción de estos recursos formaría parte de la meta gubernamental de incrementar la producción nacional de hidrocarburos.

El posible giro en la política energética ha generado resistencias entre legisladores oficialistas que mantienen una postura ambientalista. Diputados de Morena y del PT recuerdan que en años recientes se organizaron foros legislativos donde especialistas y activistas advirtieron sobre los riesgos de la fractura hidráulica, especialmente por su impacto en el agua, el suelo y las emisiones contaminantes. Algunos de estos legisladores incluso promovieron iniciativas para prohibir la práctica en la Constitución, aunque dichas propuestas no avanzaron en el proceso legislativo.

Representantes del PT han señalado que su posición histórica sigue siendo contraria al fracking, al considerar que se trata de una técnica de alto costo ambiental que podría afectar severamente a las regiones donde se planea aplicar. Legisladores de Morena que comparten esta postura también han manifestado que no respaldarán reformas regulatorias que faciliten su implementación.

En contraste, el PVEM ha expresado apoyo al cambio de rumbo energético y sostiene que la reactivación del fracking podría contribuir a recuperar la producción petrolera del país. Desde este partido se argumenta que los avances tecnológicos permiten reducir riesgos ambientales y que la discusión debe centrarse en la viabilidad económica y energética del proyecto.

El debate anticipa una confrontación tanto dentro del oficialismo como frente a organizaciones ambientales, que durante años han advertido sobre los efectos de esta técnica en los ecosistemas y en las fuentes de agua. Mientras el Ejecutivo evalúa los pasos regulatorios necesarios para avanzar, la falta de consenso político confirma que la fractura hidráulica volverá a convertirse en uno de los temas más polémicos de la agenda energética nacional.

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