Durante el VII Congreso Internacional de la Sociedad Dominicana de Física (Sodofi), especialistas analizaron el potencial del sargazo y otras macroalgas como materia prima para producir biodiésel, alcohol, biogás y diversos derivados industriales, con el objetivo de reducir los impactos que su acumulación genera en el turismo, la pesca y las comunidades costeras.
En su ponencia “Nanomateriales inspirados en la naturaleza: transformando macroalgas en soluciones sostenibles para desafíos energéticos y ambientales”, la investigadora Liz Díaz Vásquez, de la Universidad de Puerto Rico, destacó que el aprovechamiento del sargazo puede integrarse a estrategias de economía circular, convirtiendo un problema ecológico en una alternativa energética y productiva.
La proliferación de estas algas, asociada al cambio climático y la contaminación, provoca efectos ambientales como las llamadas “mareas marrones”, que disminuyen el oxígeno y la luz en el mar, afectando arrecifes y pastos marinos. También genera riesgos sanitarios por la liberación de gases como ácido sulfhídrico, metano y amoníaco, además de impactos económicos derivados de la reducción del turismo en playas del Caribe. A esto se suma la presencia de metales pesados y microplásticos acumulados en el sargazo.
Investigadores proponen múltiples aplicaciones para convertir esta biomasa en recurso útil: elaboración de compost y biofertilizantes, fabricación de ladrillos y paneles de construcción, producción de biocombustibles mediante fermentación o pirólisis, desarrollo de cosméticos y productos farmacéuticos, creación de bioplásticos y materiales biodegradables, e incluso el uso de algas como biofiltros capaces de eliminar metales pesados y contaminantes del agua.
No obstante, la recolección y transporte del sargazo desde el mar continúan siendo costosos y técnicamente complejos, lo que limita su aprovechamiento a gran escala y obliga a desarrollar infraestructura y tecnologías adaptadas a las condiciones locales.
Además de los estudios sobre macroalgas, el congreso presentó investigaciones en nanociencias, energía, física médica y astronomía. Entre ellas destacó el trabajo del profesor Fabrice Piazza sobre procesos de hidrogenación de grafeno para mejorar componentes electrónicos de alta potencia, relevantes para el desarrollo de microchips, inteligencia artificial y tecnologías energéticas.
Aunque la llegada masiva de sargazo representa una crisis ambiental, económica y sanitaria para el Caribe, científicos consideran que su aprovechamiento industrial podría abrir nuevas oportunidades tecnológicas y fortalecer la resiliencia de las comunidades costeras mediante modelos de producción sostenibles.
