El avance acelerado de la inteligencia artificial está reavivando la preocupación por la disponibilidad de agua a nivel global, de acuerdo con el informe Watermark 2025 de Ecolab. El estudio advierte que, si bien esta tecnología puede incrementar la presión sobre los recursos hídricos, también abre la puerta a soluciones más eficientes para su gestión y reutilización, especialmente en sectores industriales y comerciales.
En México, la inquietud es clara: uno de cada dos participantes considera que la expansión de la IA podría profundizar la escasez de agua. Esta percepción se refuerza al saber que 54% de los encuestados reconoce que las operaciones asociadas a la IA requieren grandes volúmenes de este recurso, mientras que 52% teme que su uso desplace agua que debería destinarse al consumo humano.
La preocupación no es exclusiva del país. En una muestra realizada en 15 naciones de distintos continentes, 68% de los consultados coincide en que las empresas deben implementar la IA bajo criterios de regulación y responsabilidad, con el fin de garantizar una administración sostenible de los recursos naturales.
Desde Ecolab, Eduardo Jaramillo, vicepresidente y Market Head para México, subrayó que ya existen herramientas capaces de enfrentar este reto, como tecnologías para reutilizar el agua y sistemas de monitoreo inteligente que permiten optimizar su consumo y reducir emisiones al mismo tiempo. Por su parte, Bernardo Villasuso, líder de la división de tratamiento de la compañía, precisó que el uso de agua vinculado a la IA representa alrededor de 0.5% del consumo humano total. No obstante, advirtió que esta cifra no debe subestimarse y que las empresas están conscientes de la necesidad de optimizar sus procesos.
El reporte también muestra una visión moderadamente optimista. El 45% de los mexicanos confía en que las empresas manejarán el agua de forma responsable incluso sin una regulación estricta, y en general se reconoce el potencial de la IA como aliada frente al cambio climático, siempre que se utilice con supervisión adecuada.
Este optimismo se refleja en las prioridades señaladas por la población: 94% considera fundamental que gobiernos y empresas inviertan en la conservación del agua; 87% cree necesario fortalecer la infraestructura hídrica para hacerla más resiliente, y 83% destaca la importancia de desarrollar tecnologías que permitan reducir, reutilizar y recuperar el recurso. Aun así, solo 49% percibe que actualmente ya existen esfuerzos suficientes en estrategias de reducción, reutilización y reciclaje, lo que evidencia que el desafío sigue abierto.
